Álava rehabilitará íntegramente la Torre de Martioda para evitar su derrumbe

27/8/16 .- http://www.gasteizhoy.com/

Álava rehabilitará íntegramente la Torre de Martioda para evitar su derrumbe

La Diputación destinará con carácter de urgencia 341.000 euros a las obras de restauración


La casa-torre de los Hurtado de Mendoza, en Martioda, constituye uno de los ejemplos más representativos y antiguos de la arquitectura medieval en Álava. El Departamento de Educación, Política Lingüística y Cultura del Gobierno vasco recoge que su estructura inicial como atalaya defensiva data nada menos que del siglo XII. Este importante patrimonio histórico de la provincia pertenece, por tanto, al mismo siglo en que se fundó la ciudad de Vitoria. Sin embargo, otras fuentes señalan que la fortificación se construyó a finales del XIII o principios del XIV.

Los alaveses Hurtado de Mendoza formaron uno de los linajes más poderosos de la época y levantaron la vieja torre gótica de Martioda sobre un cerro aislado de su señorío que domina uno de los extremos occidentales de la Llanada Alavesa. Todavía se atisba desde la lejanía algo de su imponente aspecto y majestuosidad de antaño. Sin embargo, una visita al edificio medieval revela décadas de deterioro y dejadez de la Administración foral, que está obligada por ley a mejorar su deplorable estado de conservación.

La Diputación, que compró la casa-torre de Martioda en 1975 por 50 millones de pesetas a la familia Mazarredo, reconoce que “se encuentra en una situación de abandono y con riesgo de pérdida irreparable” a causa de un peligro evidente de derrumbe. Por eso, destinará 341.284,26 euros a su rehabilitación integral, que deberá acometerse con carácter de urgencia.

En este sentido, el Departamento foral de Euskera, Cultura y Deporte ya ha iniciado el proceso de licitación de las obras, que se adjudicarán por procedimiento abierto. Las intervenciones propuestas “pretenden la conservación del bien cultural a través de la restauración y consolidación de sus elementos arquitectónicos dejando el monumento plenamente restaurado en su materialidad, estabilizado en su estructura y dispuesto para su puesta en valor”.

Intervenciones anteriores

La Torre de Hurtado de Mendoza fue declarada Monumento Histórico Artístico en el año 1984 por el Gobierno vasco. Con la llegada de la Ley de Patrimonio Cultural Vasco de 1990 se convirtió en Bien Cultural Calificado. Esta normativa establece que los propietarios, en este caso la Diputación, de los edificios así considerados “están obligados a conservarlos, cuidarlos y protegerlos debidamente para asegurar su integridad y evitar su pérdida, destrucción o deterioro”.

Durante las últimas dos décadas, la Diputación ha acometido pequeñas intervenciones en la casa-torre de los Hurtado de Mendoza, en Martioda, que han sido insuficientes para detener el proceso de ruina. Ya se caído la práctica totalidad de la estructura interna de madera y una gran parte de la cubierta de la atalaya.

Ante el elevado riesgo de derrumbe, la Diputación procedió en 2015 al vallado y señalización preventiva del perímetro, a la retirada urgente de los elementos más peligrosos y a la eliminación de la vegetación que impedía los accesos. También redactó el Proyecto de Ejecución y solicitó la correspondiente Licencia Municipal de Obras. Además, encargó una excavación arqueológica en el interior de la edificación medieval y obtuvo panorámicas aéreas con un dron para así poder concretar las intervenciones que se llevarán a cabo cuando se adjudiquen las obras de restauración.

Arquitectura de la casa-torre

La casa-torre de los Hurtado de Mendoza en Martioda, que combina los estilos gótico y renacentista, evolucionó hasta el siglo XVIII. Se convirtió en un palacio dieciochesco cuando añadieron varias dependencias que envuelven el torreón hasta su segunda altura. Es un edificio de planta rectangular que supera los veinte metros de altura y el metro y medio de grosor.

Consta de planta baja y de cuatro alturas más, aunque sólo la primera planta era residencial. Hoy en día, únicamente se observan algunos vanos primitivos góticos, tapiados en las sucesivas reformas, y varias saeteras cegadas. Los ventanales rectangulares con cerco de sillería que perforan el muro se abrieron tras las ampliación del palacio.

El acceso al torreón está oculto y se realiza a través de un vano en arco apuntado de buen dovelaje. Bajo el voladizo del tejado, que antiguamente se apoyaba sobre almenas, se pueden apreciar varias saeteras alineadas en los cuatro costados de la torre. Este último piso, cubierto a cuatro vertientes destaca porque ha conservado su carácter defensivo. Los Hurtado-Mendoza, señores de Mártioda, apenas viviron en la torre. El edificio sirvió de cárcel de los señoríos donde esta familia ejercía la jurisdicción civil y criminal. Estuvo rodeado por un foso, con muralla en su orilla.

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