Alarcos cobra vida (Ciudad Real)

24/2/14 .- http://www.latribunadeciudadreal.es

Alarcos cobra vida (Ciudad Real)

Cómo sería un oppidum ibérico, cómo fue la encarnizada batalla de Alarcos o cómo estaba construyendo la fortaleza y ciudad Alfonso VIII es algo que está al alcance del visitante en el yacimiento arqueológico de Alarcos. Diecisiete meses después de permanecer cerrado al público, ha vuelto a cobrar vida. Ha recuperado el pulso y ayer pudimos comprobar el ritmo y la frecuencia de la vida en Alarcos. Una veintena de personas de la Asociación cultural progresista de Castilla-La Mancha, tres de ellas invitadas por este colectivo, visitaron ayer el yacimiento, el primer grupo guiado desde su reapertura. El día amaneció luminoso, espléndido, favoreciendo el recorrido por el pasado que siempre resulta una aventura apasionante.
La arqueología ofrece al visitante un viaje en busca de los orígenes, de la historia de los primeros pobladores que incluyen leyendas de grandezas y tragedias.
La fortaleza que fue escenario de la batalla de Alarcos se yergue a ocho kilómetros de Ciudad Real capital, en la margen izquierda del río Guadiana, por la carretera de Piedrabuena, desde donde puede iniciar el turista el recorrido que le conducirá a uno de los yacimientos más importantes de la provincia y del resto de España.

La leyenda. Las primeras noticias de Alarcos medieval forman parte de la leyenda. Cuentan que fue incluido dentro de la dote de un posible matrimonio entre la mora Zaida y el rey Alfonso VI.
Lo que sí se ha certificado es que reconquistada por Alfonso VII en 1147, fue reedificada por Alfonso VIII a partir de 1178.
El 19 de julio de 1195 fue escenario de la famosa y sangrienta batalla que lleva su nombre y que supuso una gran derrota para las huestes cristianas, vencidas por los almohades al mando de Ben Yusuf Yaqub. Años más tarde, en 1212, gracias a la victoria de las Navas de Tolosa, se da paso a la definitiva conquista y repoblación de La Mancha. Sin embargo, a partir de esa fecha comienza el declive de Alarcos. Alfonso X es incapaz de repoblarla por lo que traslada a los habitantes a una aldea cercana: Pozo Seco de Don Gil y allí funda Villa Real en 1255.
Alarcos fue el germen de Ciudad Real, pero también tuvo importantes asentamientos. Fue ocupado por el hombre desde la Edad del Bronce Pleno, y conoció dos etapas esplendorosas: una durante la época ibérica y otra en la Edad Media.
Es uno de los yacimientos íberomedieval más prominentes con una etapa anterior (Hierro I) y un momento de romanización.
En su etapa ibérica ha sido identificada por numerosos autores como la antigua ciudad de Lacurris, Lacuri o Larcuris, oppidum oretano citado en las tablas de Ptolomeo. Tanto las esculturas como los exvotos de bronce hallados en las campaña de excavación desvelan su rico pasado ibérico.
De toda la historia de Alarcos se empapó ayer el grupo capitaneado por el presidente de la Asociación cultural progresista de Castilla-La Mancha, Julián Aranda García-Muñoz, gracias a las explicaciones de José González Ortiz que es técnico conservador de los museos municipales del Ayuntamiento de Ciudad Real y al que le encomendaron la visita guiada.
(Más información guiada en la edición impresa)

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