En busca del poblado medieval de San Pedro de Iromendi (Guipúzcoa)

16/10/13 .- www.diariovasco.com

En busca del poblado medieval de San Pedro de Iromendi (Guipúzcoa). En los trabajos de cata llevados a cabo en Bidania-Goiatz, Zehazten ZK localizó la tumba de un niño de la Alta Edad Media

Los restos hallados en torno a la antigua ermita de San Pedro de Iromendi en Bidania-Goiatz han dejado al descubierto interesantes indicios de un asentamiento en la zona. Tras varios trabajos de cata en la zona se localizó una tumba de lajas. Se trataba de la sepulcro de un niño.

Los arqueólogos de Zehazten ZK realizaron las primeras excavaciones en el terreno en el que se ubicaba la antigua ermita en 2011. Este templo se encontraba en el cerro de Sanpedroburu, a casi 700 metros sobre la carretera que discurre entre las poblaciones de Bidania y Beizama. Dentro de una línea de investigación arqueológica que dirige el donostiarra Iosu Etxezarraga Ortuondo se realizó una prospección en Sanpedroburu. «Aún no contamos con una datación por carbono 14, pero sabemos por otros yacimientos del entorno que este tipo de sepulturas se realizaban en la Alta Edad Media, aproximadamente entre los siglos IX y XII, en el exterior de las 'parroquias' de la época».

Etxezarraga, que estudia los puntos religiosos del territorio de Gipuzkoa basádose a una adecuada lectura del relieve del terreno, destaca que «se acertó de pleno con la ubicación de la cata que dio como resultado el hallazgo de la tumba. Fue un descubrimiento importante ya que se trataba de la fosa de un niño y eso nos indica la posibilidad de que en la zona existiera un asentamiento o poblado».

Los documentos antiguos consultados por Etxezarraga «situaban las primeras noticias sobre el templo al comienzo del siglo XVI. En aquel tiempo no era más que una modesta ermita o capilla de oración para los habitantes del lugar. Sabemos que en algún momento del siglo XIX se decidió su traslado a una ubicación más accesible para los vecinos del barrio de Elola, quienes se encargaban de su mantenimiento. El edificio se desmontó y a partir de entonces solamente algunas piedras que quedaron en la cima del monte y la memoria de los bidaniarras han mantenido su recuerdo».

Iosu Etxezarraga y su equipo han continuado estos dos últimos años con las investigaciones. «Nos propusimos hallar el ábside o cabecera de la primitiva iglesia, alrededor de la cual se enterró al niño. El objetivo se vio cumplido cuando identificamos una alineación de piedras de cerca de siete metros de longitud».

Una vez hallados los restos de la tumba y de la primitiva iglesia de San Pedro de Iromendi, «los retos a los que nos enfrentamos son, entre otros, conocer cómo era una iglesia de la época, dilucidar si formaba parte de una aldea y obtener datos sobre la organización del espacio (el laico y el religioso)».

«Yacimiento único»

Según el arqueólogo donostiarra se trata de «un yacimiento único, ya que los hallazgos se ubican en una zona alejada de áreas pobladas. Por ello, creemos que se trata de un despoblado, es decir, de una aldea abandonada de la que solamente subsistió la iglesia, hasta el siglo XIX. En caso de confirmarse esta hipótesis, se trataría del primer caso localizado en Gipuzkoa».

Además, «el terreno se halla sin construcción alguna y no parece haber sufrido grandes transformaciones que afectaran a los estratos interesantes arqueológicamente. De hecho, su relieve presenta formas que sugieren la existencia de otros restos enterrados».

Etxezarraga destaca que existen indicios que hacen pensar que, en los momentos en los que la iglesia era empleada para enterrar a sus fieles, ésta no estaba aislada, sino que formaba parte de un conjunto formado por casas, tierras de labor e instalaciones auxiliares, lo que se considera como una aldea.

Cambios en el siglo XIII

«Todos estos indicadores sugieren que el yacimiento de Sanpedroburu supone una oportunidad perfecta para comprender mejor los procesos de transformación del poblamiento guipuzcoano entre la Alta y la Baja Edad Media. Es decir, que gracias a esta excavación obtendremos datos que permitirán comprender un poco más cómo cambió la forma en que los guipuzcoanos habitaban el territorio con los cambios acaecidos a partir del siglo XIII como, por ejemplo, con la creación y consolidación de la red formada por las villas».

El caso de San Pedro de Iromendi «supone una perfecta oportunidad para estudiar una iglesia rural medieval y su transformación en ermita. No han sido muchas las ermitas intervenidas arqueológicamente que hayan mantenido su estratigrafía en condiciones tan idóneas como en el caso de San Pedro de Iromendi. Hemos hallado un nivel de uso relacionado con el citado ábside, probablemente de entre los siglos IX y XII, lo que no es en absoluto frecuente. La excavación de estos niveles antiguos permitiría aportar nuevas evidencias sobre la liturgia cristiana de la época y de su forma de vivir la religiosidad».

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