La Comunidad de Madrid aprueba una ley que desprotege los yacimientos

21/7/13 .- https://www.diagonalperiodico.net

La Comunidad de Madrid aprueba una ley que desprotege los yacimientos. La nueva ley marca el principio del fin de la investigación sobre los yacimientos arqueológicos de la región y permitirá la destrucción de enclaves de gran interés.

El 13 de junio fue aprobada la nueva Ley de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid, con todos los partidos salvo el PP en contra. Dicho documento, en palabras de Jaime Almansa –director del estudio JAS Arqueología–,“supedita el informe previo a la presencia de restos ya documentados, suprimiendo los controles de movimiento de tierras y los sondeos como actividad arqueológica, estableciendo un silencio administrativo positivo en plazos muy cortos para los permisos de intervención y construcción”. Almansa cree que generará “arbitrariedad e inseguridad, además de entorpecer la localización de nuevos yacimientos”.

Un ejemplo lo encontramos en el espacio y entorno geográfico sobre el que se va a asentar el complejo de Eurovegas. En caso de que apareciese cualquier resquicio arqueológico estos podrían ser borrados con total impunidad. Próximo al enclave se halla un yacimiento paleolítico entorno al arroyo de Butarque, además se debe tener en cuenta que dicha zona está dentro del territorio que fue poblado por los carpetanos. Por ende, la probabilidad de hallar indicios con tan sólo tirar de “piqueta” es más que evidente.

El caso Eurovegas aún puede frenarse, algo que ya no puede decirse del yacimiento carpetano de la Gavia, de una riqueza inconmensurable, pues no hablamos de un basurero de la edad del bronce o de agujeros sobre los que quedan cuatro postes. Se trata de un promontorio sobre el que se ha conservado un gran poblado, del cual sólo queda la mitad debido a la instalación de las vías para el AVE Madrid-Sevilla. Una tragedia en la cual hubo complicidad de algunos de los propios técnicos de la Comunidad de Madrid.

Carlos González Wagner, catedrático en Historia Antigua por la Universidad Complutense, cuenta la situación del yacimiento de los Castillejos de Alcorrín en Manilva (Málaga), tras la decisión del municipio de despedir al arqueólogo César León. “Con tal acción se pone en peligro toda una serie de proyectos, como la inauguración de una nueva sala en el museo municipal financiada por el DAI (instituto Arqueológico Alemán), que tenía que acoger los hallazgos realizados en el importante yacimiento, así como la continuidad misma de las excavaciones, con participación del DAI, el Centro de Estudios Fenicios y Púnicos y la Universidad de Málaga”.

La Vega Baja de Toledo

Otro caso que se encuentra en punto muerto es el que corresponde a la Vega Baja de Toledo. Sobre la Vega Baja se encuentran los restos del complejo palatino y eclesiástico de los reyes visigodos desde Leovigildo. Por tanto, el interés científico que suscita, resulta evidente. Sobre dicho terreno, El Corte Inglés y una serie de promotores plantearon construir un complejo de urbanizaciones. “Un conjunto de elementos que, en suma, suponían una fuerte presión sobre el Gobierno regional y autonómico”, explica Álvaro Sanz, quien trabajó desde 1999 a 2005 en el yacimiento visigodo de Emiral de Recópolis posteriormente fue codirector de las excavaciones y desde 2006 a 2011 fue técnico arqueólogo de Castilla-La Mancha. Para Álvaro, este es el claro ejemplo de “política de redes, intereses enfrentados y (des)gobernanza”.

Resultados decepcionantes

Las presiones de las empresas recayeron en Enrique Lorente, concejal socialista del ayuntamiento de Toledo y director general de Patrimonio y Museos. Lorente, que recibió presiones incluso desde su mismo partido, vía gobierno autonómico, firmó el plan de Actuación Urbana de Toledo, marcando el procedimiento a seguir como ordinario. “La decisión era un escándalo, numerosas asociaciones y particulares se enfrentaron al tema. Sencilla­mente una ciudad Patrimonio de la Humanidad, no podía dar una protección ordinaria a unos terrenos en los que, a todas luces no se podía construir”, comenta Álvaro Sanz.

Posteriormente, se produjo un cambio sustancial sobre el yacimiento, la Junta tomó las riendas y las empresas privadas dejaron su sitio tras excavar la primera fase. Profesores de tres universidades (UAM, UAH y UCM) se coordinaron bajo la batuta de Ramón Villa, director de los trabajos. No obstante, “los resultados fueron decepcionantes, en gran medida por la falta de trasparencia, mientras la presión volvió a crecer”. Para Sanz “el equipo arqueológico no estuvo a la altura, hubo una mala elección de técnicos dentro del marco del juego de egos de las universidades”. Con el cambio de gobierno autonómico en 2011, el yacimiento ha caído en el olvido.

¿Cuáles pueden ser los mecanismos más adecuados para la protección del patrimonio histórico? Sanz cree que “las posibles soluciones consistirían en dar a conocer y explicar mediante redes. Con el concurso de internet se pueden realizar políticas públicas de valoración del medio en general, dando una visión distinta”. Es decir, volcar en la red el conocimiento de todos los recursos culturales, “algo que se encuentra muy avanzado en comunidades como Castilla-La Mancha y Andalucía, permitiendo la intervención en la fase de elaboración urbanística con poder de decisión real”, concluye Sanz.

Sin lugar a dudas la situación se torna complicada, los intereses de diversa índole por parte de políticos, promotores, empresas de arqueología e incluso universidades que, en vez de aunar fuerzas, juegan sucio en clave de competición, nos dibujan un panorama oscuro. Mientras tanto, las huellas del patrimonio histórico se siguen borrando muchas veces con fines políticos, matando una disciplina científica que, en otro modelo económico sería uno de los motores.

“Se confunde importante con espectacular”

Señala Álvaro Sanz que, en realidad la cuestión del patrimonio, responde a los problemas de modelo económico, social, urbanístico y ambiental. “Es muy difícil proteger el paisaje urbano racional si te encuentras todas las decisiones importantes tomadas antes de que puedas decir nada”, explica. Para este arqueólogo, “el patrimonio histórico y sus problemas es otro de los campos que se tiene que resolver dentro del común, con la acción desde abajo. En el caso de Madrid, se ha fomentado una política cultural con un gran recurso de espectacularidad, pero con muy poco talento”. Sanz cree que “Los Tesoros del British o Las excavaciones de Alejandría son meras exposiciones que no explican nada. fundaciones privadas usando medios públicos”. Existen otros modelos, distintos entre sí, como el MARQ, el Museo de Arqueología Subacuática de Cartagena o el Museo Arqueológico de Almería que “saben ser espectaculares y didácticas al mismo tiempo”. Sanz cree que el patrimonio arqueológico en el campo es poco valorado y conocido: “Se confunde importante con bonito y espectacular”.

Noticias relacionadas

Comenta la noticia desde Facebook

Comentarios

No hay comentarios.

Para escribir un comentario es necesario entrar (si ya es usuario registrado) o registrarse