Entierran la casa medieval que muestra “la primera ocupación musulmana” en Cádiz

20/3/19 .- https://www.lavanguardia.com/local/sevilla/

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Entierran la casa medieval que muestra “la primera ocupación musulmana” en Cádiz

El gobierno municipal trató de paralizar el proceso de desmontaje y que la casa se quedase donde fue construida hace siglos.

Los vecinos de la provincia andaluza también se estuvieron movilizando para impedir que los restos hallados fueran desmontados


El pasado mes de noviembre los trabajos preventivos para la construcción de un nuevo edificio dejaron al descubierto en Cádiz restos de una casa medieval, hallados en el solar del número 9-11 de la calle Barrocal. Se trata de una vivienda compuesta por cinco estancias, un patio como zona común, puerta de acceso a la vivienda y ventanas donde ha sido hallado abundante material cerámico de la época, tanto cristiana como musulmana, entre los que hay algunos útiles. Fue encontrada en un gran nivel de conservación.

Y es que estos descubrimientos son considerados el único vestigio de estas características hallado hasta la fecha sobre la ocupación musulmana de la ciudad conocida, por aquel entonces, como Yazirat-Qadis. Pero la polémica reside en que los restos arqueológicos han sido ya desmontados y tapados sin que la Junta de Andalucía haya emitido el informe sobre la importancia del hallazgo. Al parecer, según medios locales, la nueva consejera de Cultura, Patricia Pozo, se había comprometido a emitir dicho informe.

Los restos comenzaron a ser desmontados a finales de enero, en un procedimiento que se ha estado llevando con todos los preceptos legales pese a la intención de algunas administraciones de paralizar el proceso y permitir que la casa se quede en el lugar donde fue construida hace siglos.

Estos trabajos preventivos -como los que dejaron al descubierto estos restos- son habituales en Cádiz, una ciudad con más de 3.000 años de historia y cuyo subsuelo guarda restos de distintas épocas. En esa zona siempre han aparecido fosas con material medieval asociado, pero nunca una estructura similar: la vivienda tiene un alzado que puede llegar a alcanzar aproximadamente el metro y medio de altura.

“Sería la primera vivienda medieval localizada con este nivel de conservación”, explicaba a Efe el concejal de Patrimonio del Ayuntamiento de Cádiz, David Navarro, que también destacaba el carácter único de este descubrimiento al ser “la primera muestra de la ocupación musulmana encontrada en la ciudad”. El concejal opinaba -en el mes de enero- que el yacimiento debía preservarse en el lugar donde fue encontrado: “Es necesario que estos restos arqueológicos no sean desplazados a otro lugar y se impulse una puesta en valor de los mismos”, afirmaba.

Por ello, a finales de enero Navarro explicaba que el gobierno municipal iba a elevar al pleno una moción para pedir a Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía que iniciase “un procedimiento de expropiación y de compensación a la propiedad del solar con el objeto de que se permita la conservación y puesta en valor del yacimiento en su emplazamiento actual”.

El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Cádiz -Por Cádiz Sí se Puede y Ganar Cádiz en Común- lamentaba días después en declaraciones a Europa Press que los restos fuesen desmontados y tapados sin que la Junta de Andalucía emitiese el informe sobre la importancia del hallazgo. De hecho, Navarro criticó entonces que la Junta se hubiera dado “demasiada prisa en tapar lo hallado sin comenzar siquiera las excavaciones en el solar colindante de su propiedad a fin de comprobar si se encuentran otros elementos que puedan complementar el valor patrimonial de la vivienda almohade”.

Insistía en que les había sorprendido “la prisa que se han dado a la hora de sepultar parte de la historia de la ciudad” pese a ser conscientes de que había “una inquietud trasladada por los grupos municipales dando, además, cobertura a una presión popular que tiene toda la razón”.

El concejal también ironizaba señalando que, “a este ritmo, el nuevo edificio con apartamentos turísticos –que constará de 1 y 2 dormitorios y tendrá cuatro plantas divididas en sótano, planta baja, entreplanta, planta primera y segunda- estará construido cuando la consejería de Cultura emita el informe jurídico y técnico sobre el yacimiento medieval encontrado”.

Dicho informe era preceptivo para suspender cautelarmente las obras y adoptar las medidas necesarias una vez que se conociese la importancia del yacimiento y, sobre todo, después de que el Pleno del Ayuntamiento aprobara por unanimidad instar a la Junta de Andalucía a no descontextualizar los restos “teniendo en cuenta que se trata de los únicos aparecidos hasta la fecha de la Cádiz musulmana”.

Recordaba, a su vez, que la propia administración andaluza –ya entonces con gobierno de PP y Cs, con el apoyo de Vox- indicó a la prensa que la resolución política del pleno gaditano podría revertir la decisión inicial de mantener los restos ocultos bajo tierra. La propuesta obtuvo el apoyo unánime de todos los grupos municipales y “los restos han sido enterrados sin que haya rastro alguno del informe al que, según el PP, se había comprometido la consejera”.

A principios de febrero, según medios locales, la Plataforma Ciudadana Pro Conservación de los hallazgos arqueológicos había iniciado una recogida de firmas de apoyo para la preservación de los restos y pedía la “detención de las labores de destrucción”. Esta petición fue remitida a la delegación provincial de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.

Al mismo tiempo, instaban a la propia Consejería de la Junta a que iniciase las gestiones oportunas con la propiedad del solar para que estos restos de la vivienda se conservasen ‘in situ’, añadiéndose así este hallazgo a la cultura, la historia y el patrimonio gaditano, pudiendo ser además un centro visitable desde el punto de vista turístico.

Con estos argumentos pedían el apoyo de la ciudadanía gaditana con la intención de preservar el yacimiento localizado en el solar donde se construyen las viviendas. Se recogieron más de medio millar de firmas de apoyo.

El representante y gestor de la cooperativa propietaria de la finca, el arquitecto Gumersindo Fernández, confirmaba a finales de enero al Diario de Cádiz el comienzo del desmontaje de los restos, a la vez que desmentía que la casa hubiera sido entonces desmontada en su totalidad, como aseguró el Ayuntamiento en un comunicado. Además desveló que los técnicos de Urbanismo sondearon la posibilidad de paralizar el desmontaje para mantener una reunión sobre el futuro del yacimiento.

Sin embargo, al no recibir ninguna comunicación más convocando la reunión, se decidió comenzar el desmontaje autorizado legalmente por el informe favorable de la Comisión de Patrimonio: “Estábamos dispuestos a reunirnos para explicar lo que íbamos a hacer, pero al no habernos llamado hemos empezado a desmontar los restos muy despacito, porque esto es una labor delicada, casi un trabajo de chinos, piedra a piedra”, relataba al medio local.


Por un lado, el muro del edificio se va a salvar para poder ser recolocado en el patio de la futura finca; por otro, las piedras se han estado desmontando una a una y han sido numeradas convenientemente para en un futuro volver a montar el muro y que pueda ser expuesto en el patio. De los otros restos, las cerámicas serán trasladadas al Museo Provincial de Cádiz para su estudio en profundidad, y el resto de piedras “se reutilizarán” en algunas de las zonas de la nueva edificación, según afirmaba Fernández.

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