López de Silanes: "Madrid es un producto del románico"

5/12/15 .- http://www.madridiario.es/

López de Silanes: "Madrid es un producto del románico"

José Ignacio López de Silanes (Fonzaleche, 1951) es profesor de Geometría Sagrada. Ha publicado un libro titulado 'El románico en Madrid' (Ed. La Librería), el primer volumen que analiza en profundidad la extensa presencia de este período

¿Qué románico hay en la Comunidad de Madrid?
Madrid tiene una cosa que no hay en otros sitios.rolex replicaHa sido un sitio de encuentro, también para diferentes tendencias del arte románico. Aquí tenemos el románico en piedra clásico,rolex replica watches el románico en ladrillo de la meseta castellana, el de tipo toledano y ciertas formas autóctonas, como el románico pobre. En este sentido, no es que se haya llegado a grandes realizaciones pero sí que hay una diversidad que es importante.

¿Qué características tiene el románico pobre?
Es la mayor aportación que hace la región al románico. Es un estilo de colonización y repoblación. Madrid fue tierra conquistada y que hubo que repoblar, más o menos, rápidamente, rolex replica uky de forma barata. Se construyó como se sabía entonces, pero de la forma más económica. Del edificio románico se toman las formas estructurales básicas y se le desprovee de todo tipo de decoración y cuando la hay es mediante la pintura. En este estilo se utiliza todo tipo de materiales: cal y canto, piedra, ladrillo, adobe... Es una labor de albañilería más que de cantería. Y eso es tan importante que ese tipo de templo ha llegado hasta nuestros días. Las construcciones que se han estado haciendo hasta hace poco, después de la guerra, por ejemplo, para restaurar iglesias,cheap rolex replica se seguían haciendo con estas características: un presbiterio sencillo que da paso a una nave sin arco triunfal o con él pero carente de decoración. Y todos los elementos hechos con la mayor sencillez. Pero todo dentro de la normativa del románico. Este planteamiento se ha intentado en otras zonas de repoblación de la península pero ha tenido menos éxito, como en el macizo ibérico, cheap rolexdonde se enfocó de otra forma. Aquí fueron más creativos.

En el libro, señala los referentes de La Cabrera y Buitrago del Lozoya.
La Cabrera fue un monasterio de prestigio. Está construido en piedra, aunque carente de decoración. Lo investigué porque la gente no se ponía de acuerdo sobre la tipología que tenía. A mí me parece que es una tipología cisterciense de libro, al estilo del románico provenzal cisterciense...

¿Desde tan lejos?
En la Edad Media no tenían las comunicaciones de ahora, pero estoy convencido que eran más universalistas y menos pueblerinos que ahora. Eran grandes órdenes que estaban implantadas en todos los sitios. Los cistercienses tenían sus planos y se los llevaban a todos los sitios, igual que ahora, para hacer urbanizaciones, repiten miméticamente los planos de diseño en muchos lugares. Lo hacían para mantener la integridad de los ritos y de la regla cisterciense. Como decía, La Cabrera tiene planta típicamente cisterciense. Se hizo hacia 1130, según mis cálculos, una época en la que Madrid era tierra fronteriza. Estabas en los confines de la Cristiandad. Alcalá acababa de caer pero todavía no habían caído algunas plazas madrileñas.voucher halfords Descubrí un observatorio solar en el que las alineaciones astronómicas estaban calculadas para indicar el solsticio de verano. Me llamó la atención el descentramiento de ventanas y la pequeñez de uno de los ábsides. Se dimensionó tan pequeño para que la luz llegase al centro de la nave en esa fecha. Creo que actuaron empírica y matemáticamente. Luego variaron el sentido de otra de las ventanas -la del ábside sur- para indicar el solsticio de invierno. La sabiduría del maestro de obra no se quedó ahí. Creó el templo como una sala polifónica, en la que se aplicó la escala pitagórica. En Madrid no tenemos una igual. Los cinco ábsides actúan como los tubos de un órgano, reemitiendo la voz o el canto en tonos armónicos que son el Do, el Fa y el La: las tres notas pitagóricas. La majestuosidad de la sala está en que la emisión de sonido no necesita altavoces y, además, la arquitectura descompone el sonido en tonos armónicos y los reemite, permitiendo escuchar una suma de armónicos.

¿Y Buitrago?
En Buitrago destaca el uso de todo tipo de materiales, aunque queda tan solo la torre de la iglesia y la muralla. Es una pena porque Buitrago fue un foco cultural y artístico importante que se echó a perder.

¿Ha sufrido mucho el arte románico en Madrid?
Se han hecho barbaridades como convertir el castillo de Buitrago en plaza de toros. Como ésa, hemos visto un montón de ellas, incluso en el siglo XX. Por ejemplo, la sustitución de la iglesia románica de Arroyomolinos por una iglesia más grande tipo garaje, ambas a la sombra del torreón medieval fue una bestialidad, a pesar de las leyes de patrimonio. También causó indignación lo que ocurrió con la ermita de Robledillo de la Jara. Para construir la carretera que llevaba a las presas, en vez de desplazar un metro la carretera, tiraron la mitad de la iglesia. Los vecinos ahora llaman al templo 'Santo Roto'. En la segunda mitad del siglo XX, en todos los lugares de España ha habido una gran depredación del arte y eso no se ve en otros países, donde se cultiva y se adora. El mantenimiento del patrimonio no es un tema de recursos, sino de cultura y de sociedad.

Divide el libro en varias zonas, en función de la configuración territorial de la región en esa época y en los tipos de románico castellano.
La Comunidad de Madrid actual estaba dividida en comunidades de villa y tierra como las de Madrid, Buitrago, Sepúlveda, Segovia, alguna de Guadalajara, Alcalá... Todo esto se nota en el estilo. Del románico en ladrillo, la región tiene de dos tipos: la de procedencia castellana, sobre todo, de Segovia y Arévalo. La mitad de la provincia de Madrid tenía influencia segoviana. También está el románico toledano, que es plenamente de ladrillo. Y de influencia del románico de piedra también hay algunas cosas. Se ve que la carencia de canteros determinó el predominio de la albañilería. Y la decoración está determinada por el elemento constructivo. Es como en Noruega, donde dicen que muchas iglesias son vikingas por los materiales, aunque el estilo es plenamente románico. Otra cosa es que les cuadre muy bien con sus intereses nacionalistas. Por ejemplo, aquí se habla de mudéjar pero creo que es inapropiado porque es un término producto de los estudios del siglo XIX. Tú, si eres cristiano ¿mandarías hacer tus iglesias a los musulmanes? No lo creo. Quiero decir que no hay que identificar el ladrillo con lo musulmán. Porque ¿qué pasa con el románico en ladrillo en Alemania, o en Holanda, o en Roma? No hay que identificarlo con románico de factura musulmana. No tiene nada que ver una cosa con la otra.

¿Hay románico en Madrid?
Madrid se conquistó durante la época del románico. Se conquistó en 1085, a finales del siglo XI. Y la ciudad se construyó durante la época del románico. En un siglo, la ciudad se rodeó de unas murallas que multiplicaron su territorio por cinco. Es el mayor crecimiento relativo que ha tenido la ciudad en su historia. No en los años cincuenta del siglo XX, ni ahora. Madrid creció hasta tener la idiosincrasia que tuvo durante la época de los Trastámara, en los siglos XIV y XV, durante la época románica. Es decir, que el románico es lo que subyace en la época de la formación de Madrid. Por eso Madrid es un producto del románico. Lo que pasa es que, cuando dio el salto a la capitalidad, pagó como tributo su patrimonio. Las revueltas, las reurbanizaciones, la especulación y la industrialización acabaron con muchos de los restos de ese período. A pesar de todo, sí quedan cosas: ciertos lienzos de la muralla del siglo XII, algunas partes de la iglesia de San Nicolás de los Servitas, San Pedro el Viejo, que se construyó en el siglo XIV y luego se llevó a su nueva ubicación. En Carabanchel está Santa María la Antigua, que es una coquetería de iglesia.

El criterio artístico que plantea no solo tiene que ver con el maestro, sino con el mecenas, que influye en el estilo.
El mecenas es fundamental porque siempre ha impuesto su criterio. Las obras de arte son un resultado del acuerdo entre el mecenas, que dice lo que quiere, y el maestro o constructor, que decide cómo hacerlo. Había tiras y aflojas, pero el mecenas decía lo que quería, dónde lo quería y los recursos que destinaba, lo que dimensionaba la obra. Los mecenas habituales eran los nobles y la Iglesia. Y no solo el Obispado de Alcalá, sino también las parroquias, que tenían su autonomía. Por ejemplo, en Madrid, a principios del siglo XIII, había diez parroquias. Por ejemplo, Santa María era un edificio de piedra románica con escultura del estilo en toda regla que se destruyó para que pasase la calle de Bailén. De ella quedan pocos elementos en el museo de Alcalá. De San Juan queda la planta dibujada en la plaza de Ramales.

Hace hincapié en la pintura románica de la región.
Cuántas provincias quisieran tener cuatro conjuntos como los que tiene la Comunidad de Madrid: Camarma de Esteruelas, Torremocha del Jarama, Valdilecha y Valdelaguna. Y tenemos otro más en Santorcaz. Pero también ha habido destrozos. Por ejemplo, en San Mamés, después de la Guerra Civil, al párroco no se le ocurrió otra cosa que repintar encima de la pintura románica para tratar de arreglarla, por lo que terminó de estropearla. O en Villavieja, donde pintaron una última cena, algo que en el románico de España no existe como costumbre, aunque sí en la zona nórdica europea. Aquí el símbolo más fuerte era el de la primera venida, el 'Tetramorfos' con el 'Pantocrator'.

También resalta la calidad de algunas de las esculturas de vírgenes.
No tienen características especiales pero mucha calidad. Están dentro del románico del siglo XII y XIII, y del período de transición. Resaltaría , por la curiosidad, algunas. En San Martín de Valdeiglesias hay dos maravillas: una virgen de tres centímetros de marfil que es llamada la 'Virgen de las batallas', que es una figura que se llevaban los caballeros devotos cuando iban a la guerra; y tienen otra magnífica de talla estándar. No tiene desperdicio la Virgen de la Flor de Lis, en la catedral de La Almudena, que está pintada, aunque retocada. Tienes una transformación de las tallas de la Virgen María a lo que es Santa Ana, la Virgen y el Niño, en Alameda del Valle haciendo un conjunto muy curioso. Rompe el canon románico simbólico habitual porque Santa Ana sujeta la manzana, cuando suele ser la Virgen la que lo hace, como símbolo mariano de redención del pecado original. En Montejo hay dos vírgenes, la Virgen de Redueña es muy bonita. Me gustaría decir que el estudio de las vírgenes me costó mucho realizarlo porque no me las dejaban ver sin los mantos, en muchos casos, porque me decían que te quedabas ciego. Eso en el siglo XXI. Otras, tuve que esperar a que fuesen las camareras de la Virgen a vestirlas. Ahí podía ver si debajo subyacía o no la escultura. Por ejemplo, al estudiar la Virgen de Valverde descubrí con esta inspección que no es de época románica. La talla desapareció, como otras muchas, durante la Guerra Civil, y se rehizo. En Talamanca del Jarama hay otra talla con perfil románico que está hecha después de la Guerra. En la escultura, la Virgen está dando la leche, cuando eso no responde al estilo. Es una de las riquezas que tiene Madrid, a pesar de la merma en el patrimonio que hubo en la guerra.

Comenta que apenas hay gótico porque el románico gustaba mucho en Madrid.
Existía la tradición de construir en románico y fue difícil de remover. Todo el gótico que hay en Madrid es gótico tardío, del siglo XV en adelante. Incluso se llegaron a solapar ambos estilos en etapas tardías. Madrid tiene que estar orgulloso de este patrimonio porque el románico es un valor que no ha sido explotado en ningún sentido. Parece que solo existen los Austrias y los Borbones, pero para que ese Madrid existiera, existió esto y todo lo posterior se fundamentó en esto.

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