Intervención arqueológica en el campus universitario de Cartuja (Granada)

31/7/13

El día 1 de agosto de 2013, dieron comienzo los trabajos arqueológicos preventivos con motivo del proyecto de reurbanización del campus universitario de La Cartuja (Granada). La intervención consta de dos fases. En la primera, que comienza este verano, se llevará a cabo la excavación arqueológica de dos zonas: la primera entre la Facultad de Farmacia y el Edificio de Mente, Cerebro y Comportamiento, y la segunda junto a la Facultad de Filosofía y Letras. En una segunda fase, prevista para inicios del año 2014, se llevará a cabo el control de movimiento de tierras de gran parte del campus con motivo de la reorganización y reforma del viario existente.

Año de intervención: 2013. Periodo de intervención: Desde Agosto 2013 hasta el año 2014.
Tipo de Intervención: Intervención arqueológica preventiva. Clase de Intervención: Excavación y control de movimiento de tierras.
Director de la intervención: Guillermo GARCÍA-CONTRERAS RUIZ. Arqueólogo. Grupo de investigación "Toponimia, Historia y Arqueología del Reino de Granada". Ayudante/s: Santiago MORENO PÉREZ (Técnico arqueólogo).
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El día 1 de agosto de 2013, comenzaron los trabajos arqueológicos preventivos con motivo del proyecto de reurbanización del campus universitario de la Cartuja (Granada). La intervención consta de dos fases. En la primera, que comienza este verano, se llevará a cabo la excavación arqueológica de dos zonas: la primera entre la Facultad de Farmacia y el Edificio de Mente, Cerebro y Comportamiento, y la segunda junto a la Facultad de Filosofía y Letras. En una segunda fase, prevista para inicios del año 2014, se llevará a cabo el control de los movimientos de tierras de gran parte del campus con motivo de la reorganización y reforma del viario existente.
Además de Guillermo García-Contreras Ruiz, como director de la intervención, y Santiago Moreno Pérez, como técnico arqueólogo, están participando en la intervención, de manera más o menos continuada, Mario Gutiérrez Rodríguez, Manuel Jesús Linares Losa, Cristina Martínez Álvarez, Luis Martínez Vázquez, José Antonio Narváez Sánchez y Sonia Villar Mañas.

El campus universitario de La Cartuja está situado en la parte norte de la ciudad de Granada. Distintos restos arqueológicos están comprendidos dentro de sus límites, siendo quizás los más conocidos los del alfar romano. Distintas intervenciones arqueológicas llevadas a cabo en los últimos años han puesto de manifiesto la existencia de una secuencia cultural que arranca, al menos, desde el neolítico, con evidencias constatadas de época ibérica, romana y altomedieval. En el periodo bajomedieval constituyó una fértil zona agrícola salpicada por construcciones, probablemente almunias, relacionadas con la propia madina de Granada. Todo el cercado de Cartuja, en el que se integra hoy en día el campus universitario, ocupa lo que fueron los pagos medievales contiguos de Aynadamar, Manfrox, y Almachichir, que se extendían por toda la ladera meridional del río Beiro, que queda al norte. Posteriormente, a partir del siglo XVI, los terrenos pasaron a ser propiedad de los monjes cartujos quienes construyeron el Monasterio de Nuestra Señora de la Asunción, conocido simplemente como el Monasterio de la Cartuja de Granada. Además de esta imponente edificación, los monjes llevaron a cabo una reordenación del terrazgo, destinada a una intensa producción agrícola, que conllevó importantes cambios en el paisaje que perduraron hasta época contemporánea. Muchas de las estructuras agrícolas de época bajomedieval y de la primera época moderna (terrazas, albercas, etc…) aún salpican los terrenos que quedan sin haber sido afectados por las construcciones de las distintas facultades.
Tras las desamortizaciones liberales del siglo XIX el monasterio perdió su esplendor, derribándose parte de las construcciones y vendiéndose algunas de las huertas y terrenos circundantes. A finales del siglo XIX parte de la finca del Cercado Alto de Cartuja fue ocupada por la Compañía de Jesús, fundándose el Colegio Máximo, un cementerio y más tarde la Facultad de Teología. Finalmente, en 1971 se produjo la adquisición estatal de parte de estos terrenos de los jesuitas, proyectándose la construcción del campus de la Universidad de Granada.

La intervención arqueológica está dirigida por Guillermo García-Contreras Ruiz (grupo de investigación «Toponimia, Historia y Arqueología del Reino de Granada» Hum-162) y cuenta como técnico con Santiago Moreno Pérez (grupo de investigación «Arqueología de la época clásica y antigüedad tardía en Andalucía oriental» Hum-296). Además de otros arqueólogos que podrán ir sumándose a la intervención, el equipo cuenta con el asesoramiento y dirección científica de Antonio Malpica Cuello y Margarita Orfila Pons, ambos catedráticos de la Universidad de Granada.

Se hará un seguimiento online semanal de la intervención arqueológica en la sección «Excavaciones» de esta página web.


1º CRÓNICA (1-9 DE AGOSTO)

La primera semana de la intervención arqueológica ha servido para señalizar y proteger las dos zonas de excavación (siguiendo las indicaciones de la coordinadora de Seguridad y Salud Laboral de la empresa Miliario Enlace a la web de Miliario)), plantear los sondeos que se van a llevar a cabo y comenzar a excavar, eliminando los depósitos más superficiales.


Sondeos previstos en la Zona I


Sondeos previstos en la Zona II

En la Zona I se han previsto tres grandes sondeos (de 20x10 m, 20x20 m y 50x7 m) que abarcan prácticamente todo el espacio que se verá afectado por el nuevo trazado de la carretera. Se ha optado por esta opción ya que en el solar contiguo, donde hoy se levanta el centro de investigación de «Mente, Cerebro y Comportamiento» de la UGR, salieron restos arqueológicos de cierta envergadura, correspondientes a una casa del siglo XVI, una posible almunia andalusí (muros, acequias, caminos, una posible noria…) y una fase de necrópolis neolítica, en la excavación que dirigió Santiago Moreno (Se puede descargar el artículo desde este Enlace ).
En primer lugar se llevó a cabo el desbroce de las áreas donde se habían planteado los sondeos. Posteriormente, sospechando la posible existencia de potentes niveles de relleno asociados a la construcción de las carreteras y las facultades en los años ’70, se plantearon una serie de catas en zonas que se consideraron significativas para evaluar la posibilidad de intervenir por medios mecánicos. Una vez realizadas estas catas (a modo de trincheras o mediante cuadrantes, dependiendo de la zona sondeada) se ha decidido que en los sondeos 1 y 3 se excavará el relleno más superficial mediante medios mecánicos (máquina tipo bobcat) bajo supervisión y control de los arqueólogos, mientras que en el sondeo 2 se excavaría directamente por medios manuales. Además es necesaria la intervención de la máquina para levantar un camino asfaltado que cruza todo el solar donde se está excavando.
Los primeros resultados los está ofreciendo el sondeo que queda en medio, ya que en los otros dos no se han terminado de levantar estos potentes rellenos. En este sondeo 2, aunque solamente se han eliminado rellenos de época contemporánea, ya afloran las cabeceras de un posible muro y otra construcción que parece ser una acequia. Entre los materiales que aparecen en los niveles superficiales cabe destacar una pieza metálica que parece ser un arma y algunos azulejos decorados, así como fragmentos muy rodados de cerámica medieval. A todo ello hay que sumar una gran cantidad de fosas para meter distintos tipos de saneamientos, cableados, fibra óptica, canalizaciones de PVC etc.


Inicio de la intervención, con la máquina levantando el asfalto y los trabajadores excavando una de las primeras catas


Máquina levantando el asfalto del camino en el sondeo 2


Máquina eliminando los depósitos de escombros en el sondeo 1


Aspecto que presenta el sondeo 2 tras excavar a mano los niveles superficiales


Una de las primeras estructuras identificadas en el sondeo 2. Posiblemente sea una acequia


Otra posible estructura en el sondeo 2.


Pieza metálica recogida en un depósito de relleno, junto a material contemporáneo


Azulejo decorado aparecido en el relleno superficial del sondeo 3

En cuanto a la Zona II, todo el espacio está aterrazado en cinco niveles. Tras los necesarios desbroces iniciales, se observó en distintos puntos el nivel geológico aflorando en superficie. Aquí se han previsto 10 sondeos de 8x4 m, que se han trazado y señalizado, comenzando a excavarse tres de ellos, los que quedan en la terraza superior. En el primero de ellos se ha detectado un potente paquete de escombros (cemento, bloques de hormigón, plásticos…) posiblemente asociado a la construcción, o a alguna obra, de la Facultad de Filosofía y Letras. De momento se ha paralizado la excavación en este sondeo a la espera de poder traer la máquina a esta zona para agilizar el levantamiento de este estrato superficial.
El segundo sondeo se ha planteado cortando trasversalmente una de las terrazas de cultivo, para examinar el modo en el que éstas se han construido y qué depósitos las forman, además de otros posibles restos que pudieran aparecer ocultos en el solar. Este sondeo, que prácticamente ha quedado terminado en estos primeros siete días de excavación al llegar al nivel geológico, se han recuperado bastantes materiales de construcción y cerámicos, con un alto porcentaje de piezas bajomedievales poco rodadas. También se han planteado una serie de analíticas geoarqueológicas en los perfiles, que permitirán aportar más datos acerca de los sistemas de cultivo de estas terrazas.
En el tercer sondeo, el último que se ha abierto, también se han alcanzado ya los depósitos de tierra de cultivo bajo los sedimentos más superficiales. Cabe destacar aquí que ha aparecido una gran lastra de roca cortada, que aún no sabemos si corresponde a un aterrazamiento antiguo o un bloque de piedra desprendido, así como la cabecera de una canalización de atanores que discurre en dirección oeste-este.


Primer sondeo junto a la Facultad de Filosofía y Letras, en el que ha salido un potente paquete de escombros recientes


Segundo sondeo, que se ha trazado cortando una de las terrazas de cultivo


Aspecto del tercer sondeo al finalizar la primera semana de excavación

1º CRÓNICA (12-22 DE AGOSTO)

Zona I
En el sondeo 3 de la zona I, el que queda más arriba, se ha continuado levantando por medios mecánicos los niveles de relleno constituidos por piedras y arena y que contienen materiales de los últimos treinta años (plásticos, vidrios, metales…). De mayor interés es que se ha comenzado a vaciar la alberca, que estuvo en uso hasta el inicio de los años setenta cuando se anuló su funcionamiento, así como el de la acequia con ella relacionada. Por ahora, aunque se han ido sacando a la luz algunos de los muros que estaban sepultados, los distintos estratos que se han identificado son todos de época contemporánea.
Más interesante es el sondeo 2. Aunque se ha documentado como los depósitos de tierra que contienen plásticos, vidrios y platos de porcelana se apoyan en muchos casos directamente sobre el nivel geológico, también se ha documentado el trazado de una antigua acequia, relacionada con la alberca del sondeo 3. Está excavada en la roca, aunque en algunos partes se han conservado rudimentarias construcciones de piedra, yeso y ladrillos que sirven para canalizar el agua. El problema que plantea esta estructura es que está muy deteriorada debido a la erosión y a distintos cortes que ha sufrido por zanjas para insertar cableado eléctrico o tubos de agua.


Muro NE de la alberca en el momento de eliminar los rellenos contemporáneos que lo ocultaban


Detalle de la acequia, excavada en la roca y con restos de estructura de piedra y yeso en uno de sus laterales


Aspecto que presenta la acequia cortada en distintas partes por zanjas recientes para meter cables eléctricos y canalizaciones modernas.

Zona IITras catorce días de excavación en la Zona 2 se han abierto cinco sondeos de los diez proyectados inicialmente. Cuatro de ellos corresponden al eje diseñado para extraer una sección E-O de las cuatro terrazas principales que articulan el solar, aunque los trabajos en dos de ellas, la Terraza 1 y la Terraza 4, están aún en su fase inicial.
La terraza 2 ha centrado la mayor parte de la investigación desarrollada hasta ahora, con dos sondeos abiertos: uno aproximadamente en el centro de la misma (sondeo T2-2) cubriendo parte del talud de separación con la Terraza 3, y otro en la zona sur, cerca del acceso a la facultad de Filosofía (Sondeo T2-5). El primero, que forma parte del eje de sondeos en dirección E-O, ha resultado hasta ahora el más interesante de cara al análisis de la evolución agrícola del solar, ya que a un estrato asociado a probables restos de estructuras (aún indeterminadas, pero posiblemente asociadas al aterrazamiento del solar) se superponen varias capas correspondientes a distintas fases agrícolas. A falta aún de inventario y estudio de los restos artefactuales de estos estratos, llama la atención la alta concentración de restos de materiales de construcción y de vajilla esencialmente doméstica perteneciente al periodo bajo medieval y tránsito al moderno. Este tipo de materiales, especialmente la vajilla bajo medieval, es el que parece predominar también en las tierras de labor de las terrazas inferiores, lo que parece señalar este periodo como el de mayor intensidad de ocupación según los datos preliminares de los que se dispone, aunque, en proporción mucho más baja, también se localizan cerámicas y materiales constructivos romanos.
El sondeo T2-5, en esta misma Terraza 2, está afectado por el vertido de residuos contemporáneos de construcción que también incidieron de modo contundente sobre la Terraza 1 (documentados en el Sondeo T1-1), y que asociamos en principio a la edificación de la Facultad de Filosofía. Bajo estos vertidos, y pese a la escasa potencia de las tierras de labor y la proximidad de la roca madre (Conglomerado Alhambra), se ha documentado una canalización hidráulica con atanores en dirección NO-SE, muy deteriorada pero que de nuevo incide en la posible existencia de complejos estructurales en las proximidades. Esperamos que la excavación del relleno de esta canalización aporte alguna precisión sobre su cronología, aunque en principio no se estima una antigüedad superior a la Baja Edad Media.
En este mismo sondeo, en su extremo Sur, se ha documentado una estructura negativa cavada en la roca de planta y sección cuadrangular que alcanza aproximadamente 1,5 m de lado y unos 80 cm de profundidad. Sobre el fondo de este depósito se ha documentado un estrato de tierra limosa muy fina de la que se ha procedido a extraer distintas muestras que, debidamente analizadas, esperamos aporten información sobre la funcionalidad de la estructura (¿actividad agropecuaria?) y las características ambientales de la zona de estudio. Sobre la cronología de este depósito aún es pronto para posicionarse, si bien se han identificado ya algunas piezas de época medieval.

Este tipo de estructuras negativas se han documentado igualmente en otros sectores del solar donde, como en el Sondeo T2-5, la roca aflora a escasa potencia. Es el caso del Sondeo T3-3, en la Terraza 3, donde se ha localizado una fosa de planta circular y unos 30 cm de potencia rellenada por las tierras de labor (¿alcorque?), y una serie de recortes longitudinales intermitentes que forman una línea de unos 3 m en dirección SE-NO. Contra uno de estos recortes se ha documentado un pavimento empedrado de aproximadamente 1 m², muy perdido hacia los bordes. Por ahora se baraja la posibilidad de que empedrado y recortes longitudinales formen parte de algún tipo de estructura viaria, si bien esperamos que la excavación de los distintos sondeos de las Terrazas 3 y 4 aporten información adicional sobre el desarrollo estructural de este sector del solar.


Una de las estructuras excavadas en la roca de forma rectangular


Posible alcorque aparecido en uno de los sondeos de las terrazas inferiores


Trabajadores limpiando un empedrado que apoya en la roca cortada


Uno de los arqueólogos del equipo insertando una caja de kubiena en el perfil de uno de los sondeos, para poder llevar a cabo análisis edafológicos

3º CRÓNICA: DEL 22 AL 31 DE AGOSTO

El trabajo de la última semana de agosto se ha desarrollado bajo la constante amenaza de la lluvia, que incluso ha obligado a pausar el trabajo durante algunas horas. Esto obligó también a plantear la necesidad de excavar ciertos estratos antes que otros, o a dejarlos en espera, tanto en la Zona 1 como en la Zona 2 en función de la previsión de tiempo que se tenía cada día.

Zona 1 (Detrás de la Facultad de Farmacia)

En el sondeo que queda en la cota más baja, el número 1, no se ha continuado excavando por el momento.
En cuanto al sondeo nº 2 es, por ahora, el más avanzado y el que más información está proporcionando. Tras terminar de levantar todos los depósitos que contenían materiales contemporáneos, en su mayoría rellenos y vertidos de obras, se pudo identificar correctamente el trazado de la acequia, que ya se había intuido días atrás gracias a unas piedras de gran tamaño que la cubrían. Se ha procedido a excavarla casi en su totalidad. Tras un primer nivel de escombros correspondiente al momento en el que se inutilizó (depósitos que contenían plásticos, cerámicas de porcelana y metales de reciente factura) se han ido extrayendo los distintos rellenos de su interior: una sucesión de depósitos de limo y grava que se van alternando. De algunos de estos niveles se han recuperado fragmentos cerámicos, casi todos de época moderna.
También se ha podido comprobar como la acequia ha sido recrecida desde su nivel original, al compás del crecimiento de los alrededores por la sedimentación que impone la fuerte pendiente que tiene todo el campus. Así, si en origen la acequia estaba excavada en la roca, la última fase de la misma (a la que corresponden las grandes lajas de piedra colocadas en la curva, que sirven además para poder pasar por encima el canal) son de una fase mucho más tardía.
Decíamos que la acequia se ha excavado casi en su totalidad. En distintos sectores se han ido dejando partes sin excavar, a modo de testigos, para decidir posteriormente, bajo el asesoramiento de los directores científicos de la intervención (Antonio Malpica y Margarita Orfila) qué posibles estrategias de excavación seguir o muestreos y analíticas que podrían realizarse.
Dejando a un lado la acequia, en la parte norte del sondeo se han ido excavando distintos estratos mediante áreas acumulativas, que han permitido obtener el perfil de una sección aproximadamente en el centro del sondeo, estrategia que se ha adoptado para poder obtener así un registro gráfico de la sucesión de estratos (en vertical) que añadir a los que se obtendrán en los distintos perfiles que delimitan el área excavada.





Distintos detalles de la acequia

De todos los depósitos que aquí se han excavado el más interesante es un nivel de arcillas, bastante homogéneas sin apenas árido ni piedras en su interior, con una potencia que en algunas partes supera el medio metro. De este estrato se han recuperado los que son por ahora los materiales de cronología más antigua de toda la intervención: una serie de tégulas y cerámicas, como bordes de olla y cuencos de borde bífido, que remontan al periodo romano. No obstante, en este mismo estrato han aparecido también materiales más recientes (algunas cerámicas de cronología medieval y ollas y platos vidriados que pueden ser de época moderna). El depósito de arcillas disminuye su potencia en dirección noroeste, coincidiendo con el sector donde la roca o nivel geológico aflora a una cota más alta. Por el momento, pensamos que se trata de un nivel de riada que ha arrastrado materiales que deben provenir de más arriba, de una cota más alta, que quizás podamos encontrar en el sondeo 3.




Detalle de las tégulas (arriba) extraídas del depósito de arcillas que se puede ver en el perfil de la sección(imagen inferior)

Por último, de este segundo sondeo llamar la atención sobre la aparición de insculturas o rozas excavadas en la roca, de forma circular, que parecen ser antiguos alcorques o huecos en los que plantar árboles, típico de espacios agrícolas en los que la tierra de labor escasea.
Respecto a este tercer sondeo, el que queda topográficamente en la terraza más alta, se ha terminado de vaciar la alberca, que no ha deparado ninguna sorpresa salvo su considerable envergadura. En algunas partes ha conservado más de dos metros de alzado. En los rellenos de su interior se alternaban vertidos muy recientes con grandes bloques de tapial de los propios muros, que debieron ser reventados a la misma vez que se colmataba la alberca. Al llegar al fondo se identificó el pavimento, una gruesa capa de tierra batida con cal, así como también un agujero en su extremo noroeste rodeado de cemento, que coincide con un hierro insertado en el tapial y también rodeado de cemento. Pensamos que debe tratarse de una fase más reciente, a modo de reparación o nuevo uso, de la alberca. Tampoco estamos seguros que el nivel que se ha alcanzado sea el original de esta cisterna de agua, por lo que se ha planteado, de acuerdo con el técnico inspector de la Delegación de Cultura, la posibilidad de hacer una cata dentro de la alberca con el objetivo de analizar los posibles niveles de suelo que tuviera, indagar la posibilidad de que exista algún relleno bajo el pavimento que pudiera ayudar a datar el momento de su construcción. Además, igualmente interesante es conocer la relación entre la acequia y la alberca, saber si fueron construidas a la vez o la última es más antigua (y por lo tanto todo el diseño original del espacio hidráulico ha sufrido una modificación). Estos datos los esperamos obtener al excavar, como decimos, al menos una cata en el interior de la alberca, precisamente en la esquina en la que debe unirse a la salida del canal de agua.


Mitad de la alberca que se ha excavado. En la esquina arriba a la derecha se observa el hueco que debe conectar con la salida de la acequia

Dejando a un lado la alberca, en el resto del sondeo nº 3 se ha continuado levantando los niveles de relleno contemporáneos con ayuda de una máquina excavadora, hasta alcanzar un depósito de tierra marrón, muy orgánica, que parece ser tierra de labor. Al llegar a este nivel se ha decidido parar la excavación mecánica y continuar por medios manuales. Por ahora, los materiales que se han ido recuperando de este estrato parecen ser todos de época bajomedieval (nazarí).
Entre esta tierra de cultivo y la alberca hay una farola, cuya cimentación de cemento ha alterado profundamente los estratos (apoyándose incluso parcialmente sobre el muro noreste de la alberca). No obstante, ha pesar de esta alteración, se ha identificado una estructura de ladrillos y piedras unidos con mortero de cal, que parece ir paralela al citado muro noreste de la alberca, descendiendo en dirección este-oeste. Por el momento no sabemos a qué corresponde, ya que aún no se ha acometido su excavación.


-Uno de los operarios excavando la cimentación de la farola en cemento y estructura de ladrillos que ha aparecido en el exterior de la alberca


Una de las arqueólogas del equipo ocupándose de la documentación (fichas, dibujos, croquis etc.)

Zona 2 (Bajo Facultad de Filosofía y Letras)

Los trabajos de estas dos semanas han seguido centrados principalmente en las terrazas superiores T1 y T2. En primer lugar hay que señalar la retirada por medios mecánicos (Bob Cat con cazo de limpieza) de los niveles de escombros detectados en los sondeos T1-1 y T2-5, dejando en ambos casos al descubierto el nivel previo a estos vertidos. La excavación de este último nivel, muy similar a las tierras de labor del resto del yacimiento, ha demostrado la escasa potencia sedimentaria en estas zonas y la inmediatez de la plataforma rocosa. Estos afloramientos rocosos casi superficiales vuelven a incidir en la escasa potencialidad agrícola de estos sectores, en los que, como se había documentado en las T3 y T4, se llevaron a cabo una serie de estructuras negativas de distinta funcionalidad y cronología.
En el caso de T1-1, se encuentran aún en proceso de excavación algunos recortes de diversa morfología en planta, sin que por ahora podamos pronunciarnos sobre su funcionalidad, cronología, e incluso su posible origen natural. Estos recortes se encuentran en la zona Este del sondeo, en plena T1, cuyos afloramientos rocosos descienden suavemente hacia el Oeste hasta un pequeño escalón natural de separación con la T2, por lo que la configuración actual (previa a la intervención arqueológica) del talud entre las T1 y T2 tiene un origen antrópico muy reciente, relacionado con el vertido de escombros de la edificación de la facultad de Filosofía. Precisamente sobre este escalón rocoso natural de separación entre T1 y T2 se practico un potente recorte longitudinal de unos 80 cm de anchura en dirección N-S que atraviesa completamente el sondeo, y que está claramente relacionado con la red de saneamiento del campus universitario, ya que coincide con el trazado de una canalización de aguas residuales que atraviesa el solar y que presenta actualmente dos tomas en sus extremos. Tal fosa longitudinal fue rellenada, tras la instalación del correspondiente canal de hormigón (este canal se aprecia perfectamente en las dos tomas mencionadas, aunque no ha sido excavado en el sondeo), con tierras residuales con abundante escombro.
En el sondeo T2-5, la retirada de los niveles de residuos, ha dejado al descubierto otro depósito de planta cuadrangular (E5-3) de idénticas características y orientación al documentado en el extremo Sur del sondeo (E5-2), y al detectado en el sondeo T4-4 (E4-1). Se encuentra aproximadamente a unos 2 m al norte del primero, y presenta idéntica configuración de su relleno interior, con una capa de tierras más finas y algún resto cerámico contra el fondo de la cavidad, sobre el que se asientan las tierras de labor, que llegan a colmatar la mayor parte de la estructura. La excavación total del sondeo ha permitido también documentar otro tramo de la canalización hidráulica con atanores E2-1, la cual se introduce en el perfil Este del sondeo. De esta canalización se ha excavado completamente el relleno interior de tierras grisáceas y se ha delimitado completamente la fosa practicada para su instalación, la cual se encuentra recortada en los niveles geológicos de gravas del terreno. Esperamos que la cerámica extraída en este relleno, aun en proceso de inventariado, arroje luz sobre su cronología.
La existencia de esta canalización, con orientación NO-SE, llevó a plantear, previa autorización del inspector de Delegación de Cultura, un nuevo sondeo ubicado entre los T1-1 y T2-5, en el lugar donde existían mayores probabilidades de localizar su origen, o más datos sobre su desarrollo. Este nuevo sondeo (T2-6) sustituiría a otro proyectado inicialmente en la T2, al Norte de T2-2, ya que se consideró que la información proporcionada por este último era suficiente para documenta la secuencia de esta zona. Sin embargo, los resultados de este nuevo sondeo han resultado negativos, documentándose una escasa potencia de tierras de labor superpuestas a la plataforma rocosa natural, sin que en este caso se hayan localizado unidades construidas negativas u otro tipo de intervenciones antrópicas.
Importantes avances se están produciendo en el sondeo T2-2, donde en las semanas anteriores se había documentado una especial potencia de tierras de labor, y donde, previa autorización del inspector de la Delegación de Cultura, se procedió a su ampliación hacia el Oeste en 5,5 m. La potencialidad agrícola de este sector se ha confirmado mediante el hallazgo de un muro de aterrazamiento (E2-1) que cruza en sentido N-S el sondeo, y que se asienta directamente sobre la plataforma rocosa.


Proceso de excavación de E2-1, en la ampliación del sondeo T2-2. Se aprecia el nivel de tierras rojizas (UEN 22010) contra la parte inferior del muro. El corte longitudinal en sentido E-O que atraviesa el sondeo se ha practicado para la extracción de una sección acumulativa.

Entre esta plataforma rocosa y la base del muro se localiza una unidad sedimentaria (UEN 22010) de tono rojizo y con inclusiones artefactuales que corresponde, según los datos actualmente disponibles, a la primera bancalización agrícola del solar, la cual se encuentra limitada espacialmente a determinados sectores, ya que no ha sido detectada en otros sondeos. Esperamos que el análisis de los restos artefactuales de esta unidad, de la que resta aún por excavar toda su secuencia Sur, proporcione datos sobre la cronología de esta primera bancalización agrícola. Al Oeste de este muro se ha podido excavar también parte del derrumbe de esta estructura, compuesta por bloques informes del conglomerado Alhambra y restos de material cerámico de construcción (principalmente ladrillos), y a unos 3 m de distancia se ha documentado un nuevo paquete de tierras rojizas (UEN 22013) que parece corresponder a un nuevo bancal agrícola cuyo muro de aterrazamiento quedaría fuera de los límites del sondeo. De este modo, parece que la actividad agrícola del solar se localiza por el momento en la zona central del mismo, entre las T2 y T3, con un mínimo de dos bancales detectados que consiguieron acumular los aportes sedimentarios necesarios en un solar preeminentemente rocoso.

Al margen de las T1 y T2, se ha procedido también a la excavación del extremo Oeste del sondeo T4-4, ubicado en el extremo Oeste del solar, en la zona donde se alcanzan las cotas superficiales más bajas. Este sondeo se había caracterizado, en su extremo Este, por un afloramiento rocoso próximo a la superficie donde se había documentado uno de los depósitos de planta cuadrangular (E4-1), también localizados en el extremo Sur del aT2 (en el sondeo T2-5). A diferencia de este modelo estratigráfico, el extremo Oeste del sondeo presenta la mayor potencia de tierras de labor hasta ahora documentadas en el solar, alcanzando aproximadamente 150 cm. Al fondo de este estrato se han localizado los restos de un muro contraterrero de cierta envergadura, con orientación NE-SO, pero que no parece en principio corresponder a un nuevo bancal agrícola. El muro, y los estratos asociados, están aún pendientes de excavar, por lo que no podemos pronunciarnos sobre su cronología o funcionalidad.


Arranque del muro en el sondeo T4-4 en el momento en el que se identificó



Afloramiento de la E4-2 (Sondeo T4-4), bajo un potente estrato de tierras de labor

4º CRÓNICA. DEL 1 AL 9 DE SEPTIEMBRE

Zona 1

En el sondeo 2, después de haber sacado la totalidad del trazado de la acequia y excavar en casi todo el sondeo hasta llegar al nivel geológico, se fueron documentando distintos huecos picados en la roca de forma redondeada o ligeramente ovalada que se han interpretado como alcorques de antiguos árboles. Algunos de ellos están en el límite de la acequia, probablemente para afianzar sus límites y evitar la pérdida de agua. Por encima de estos alcorques, los depósitos que los cubrían tenían cerámica medieval.
En la parte septentrional del sondeo, bajo las arcillas que contenían materiales cerámicos de época romana de los que dimos cuenta en crónicas anteriores, apareció un empedrado, una preparación de cal a modo de pavimento y un hueco excavado en la roca de forma rectangular. Además, el nivel geológico aparecía tallado, cortado diagonalmente respecto a los límites del sondeo. Ante estos resultados se ha considerado necesario ampliar en la esquina noreste todo un amplio sector que se había dejado en reserva.


Detalle del perfil en sección acumulativa en el que se observan las arcillas que cubren las estructuras que hay sobre la roca

Antes de excavar este sector, aprovechando el amplio perfil de la sección acumulativa, se han tomado una serie de muestras mediante cajas de kubiena para análisis geoarqueológicos


Uno de los arqueólogos del equipo tomando muestras mediante una caja de kubiena en el contacto entre los distintos depósitos de arcillas y tierras de cultivo

En el sondeo 3 se ha procedido a excavar simultáneamente en dos sectores que se han individualizado en su interior. En la parte más al sur se ha excavado manualmente los distintos depósitos que se iban individualizando mientras que en el extremo norte, con el objetivo de agilizar los trabajos, se procedió a excavar con ayuda de una máquina. Por el momento todo lo que se ha ido excavando son tierras muy orgánicas, de color marrón oscuro y textura mixta (limo-arcillosa) que corresponden a antiguas tierras de cultivo. Los materiales que contienen son, a falta de un estudio más detallado, de época nazarí, conservándose fragmentos de un cierto tamaño y poco rodados.
Junto a estas tierras de cultivo lo más destacado es un camino empedrado que se ha documentado en la parte oriental (excavada manualmente), junto a la alberca aunque separada de esta por una serie de estructuras contemporáneas (una canalización de hormigón y la base de una farola construida en ladrillos y cemento). El camino empedrado tiene, además, dos fases distintas, una más cuidada que en un determinado momento se elevó mediante un relleno sobre el cual se construyó un nuevo empedrado. En el momento de redactar esta crónica aún no se habían excavado estos empedrados, que están en fase de dibujo, por lo que no podemos ofrecer una cronología segura. No obstante, montan sobre las tierras de cultivo de época nazarí, por lo que el camino debe ser bajomedieval como muy antiguo, aunque por el momento nos inclinamos más por una cronología de la Edad Moderna. En cualquier caso, a juzgar por los materiales cerámicos de los depósitos que cubrían a estos niveles, es anterior al siglo XVIII.


Vista del sector del sondeo excavado a mano en el que se observa la estructura de hormigón (al fondo a la derecha), las dos fases del empedrado y las tierras agrícolas en primer plano

Finalmente, esta última semana se ha abierto un nuevo sondeo en la zona 1. Era necesario trabajar en la parte exterior de la alberca, con el objetivo de examinar si existe algún tipo de fosa de fundación de la alberca que ayudara a datar su construcción. En el sondeo nº 3 que habíamos trazado nos encontrábamos con el problema de las construcciones contemporáneas (la base de una farola, la canalización de cemento etc.) que por el momento no pueden ser eliminadas. De acuerdo con el arqueólogo inspector de la Delegación de Cultura y los representantes de la Universidad de Granada, se decidió que lo mejor era abrir un nuevo sondeo, en la parte oeste, que permitiría no sólo buscar la fundación del muro de tapial de la alberca, sino también la conexión de ésta con la acequia. Así se trazó un nuevo sondeo, el nº 4, de 8 x 3 m. Tras una limpieza superficial se fueron excavando distintos rellenos con materiales contemporáneos, que cubrían unas estructuras que debieron estar a la vista hasta el siglo XX. Además de la salida de la acequia, construida en ladrillos, se ha documentado una estructura rectangular que apoya directamente sobre el tapial. Esta estructura, que tiene unas dimensiones de 2x1m, está excavada en la roca salvo allí donde ésta está a una cota más baja, en donde se ha construido unos muros de mampostería unidos con un mortero pobre en cal. La estructura, además, cuenta con un canal, también picado en la roca, que parece ser una salida de aguas para cuando su interior estuviera colmatado. También se ha documentado un pequeño orificio de entrada que conecta esta estructura con el arranque de la acequia, aunque en el momento de redactar esta crónica aún no se había excavado correctamente. Pensamos que puede tratarse de un abrevadero.



Panorámica del sondeo nº 4 tras la limpieza superficial, antes de iniciarse la excavación estratigráfica


Detalle de las estructuras que han sido descubiertas en el sondeo nº 4. A la izquierda salida de la acequia, construida con ladrillos. A la derecha una estructura rectangular, excavada en la roca y con muros de mampostería allí donde esta está a una cota más baja. Pensamos que debe tratarse de un abrevadero


Zona 2

Los trabajos de la primera semana de septiembre en la zona 2 se han centrado exclusivamente en los sondeos del eje longitudinal que atraviesa el solar de Este a Oeste.
En el practicado en la Terraza 1 (T1-1), donde en los días anteriores se retiraron una serie de capas de escombros recientes, se ha verificado el origen antrópico de los recortes practicados sobre la plataforma rocosa y tierras rojizas que se encuentran bajo las fina capa de tierra de labor, todos ellos al Oeste del escalón natural de separación con la T2. Los recortes más antiguos pertenecen a una serie de cuatro hileras de alcorques de planta alargada que repiten idéntica orientación NE-SO, los cuales se emplearon para la plantación de parras. Este tipo de disposición de los viñedos está documentada en Cartuja ya en época bajomedieval, como se confirmó en la excavación del solar del edificio CMCyC, si bien la cronología de los aquí documentados dependerá del estudio de los materiales de sus respectivos rellenos así como de los que aporten las tierras rojizas en los que está recortado uno de ellos. Sobre esta fase de alcorques se superpone otra integrada por dos fosas de planta cuadrangular y mayor tamaño, una de las cuales corta claramente una de las hileras de alcorques. Una de estas fosas es similar a los pequeños depósitos cuadrangulares detectados en los sondeos T2-5 y T4-4. Sobre la funcionalidad de este tipo de fosas, una de las cuales se ha localizado también en el solar de Farmacia, se están barajando distintas hipótesis (cantería, abrevaderos, o incluso alcorques) aún no confirmadas.


Conjunto de unidades construidas negativas sobre la plataforma rocosa de la Terraza 1. Al fondo de la imagen se aprecia la fosa longitudinal reciente destinada a la inserción de una canalización de desagüe del campus.

En el Sondeo T2-2 se ha procedido a la extracción de una sección acumulativa en el centro del mismo y con orientación E-O, en la cual se aprecian los estratos pertenecientes a la primera bancalización de esta zona del solar. El viernes se comenzó la excavación de la otra mitad del sondeo con el fin de documentar el resto del muro de aterrazamiento (E2-1), y recuperar más materiales asociados a los estratos 22010 y 22013, que corresponden al sedimento agrícola más antiguo, directamente depositados sobre la plataforma rocosa.
También el vienes se inicio la excavación del terreno que une los sondeos T3-3 y T4-4, un nuevo sondeo que coincide en planta con el eje longitudinal del solar y que se ha denominado T3/4-3/4. El objetivo principal de esta ampliación, recomendada por el inspector de la Delegación de Cultura, era comprobar la posible extensión del pavimento empedrado del extremo Oeste del sondeo T3-3 (E3-1), y la relación estructural entre ambas terrazas. Hasta ahora se ha documentado el escalón rocoso natural de separación entre ambas, y se ha verificado la desaparición del empedrado en este sector. No obstante, al Oeste inmediato del escalón natural se ha localizado un paquete de tierras con abundantes piedras similares a las del empedrado sobre las cuales se ha recogido un interesante lote de cerámicas fragmentarias de época bajomedieval, entre las que destacamos ataifores de perfil quebrado vidriados en blanco, fragmentos de tinajas estampilladas, cazuelas de borde en ala, etc… Es posible que tal estrato este asociado a la erosión y arrastre de la E3-1 (empedrado y su respectivo relleno), y que haya quedado depositado en una posición protegida de ulteriores arrastres debido al escalón rocoso natural que lo limita por el Este.
Durante la semana se ha procedido también a excavar el cuadrante =este del sondeo T4-4 (2x4 m), donde se había identificado un muro de cierta envergadura bajo un potente estrato de tierras de labor que suponemos se ha formaría por la presencia de un aterramiento, no localizado en la excavación, que recorrería el perímetro Oeste del solar, donde existe una pequeña elevación o montículo longitudinal típico de la deformación de bancales agrícolas. Por lo tanto, la especial potencia de las tierras de labor en este sondeo podría asociarse a otro sector del solar bancalizado. Respecto al muro (E4-2), se han localizado otros dos tramos asociados, uno que sigue la orientación del primero (NE-SO), y otro que, partiendo del extremo Sur del primero, está orientado hacia el Oeste, introduciéndose en los perfiles Sur y Oeste. La detección de este último tramo implica la existencia de un complejo organizado en distintas estancias, y contribuye a descartar la posibilidad de que se tratara de un muro de atrerrazamiento. A los distintos tramos de esta estructura, de los que se conservan solo una hilada del zócalo, se asocia una unidad estratigráfica de matriz terrosa y tono más grisáceo que las tierras de labor (24011) con abundante cerámica que no sobrepasa la cota a la que se encuentran las bases de los zócalos de los tres tramos. Este estrato, así como la propia base de los zócalos, se asientan directamente sobre un estrato de tierras finas y tono anaranjado (24012) que alcanza una potencia máxima de unos 0,55/60 m, y que se asienta asimismo sobre la plataforma rocosa natural. El estrato ha deparado la recuperación de un importante conjunto de restos cerámicos que se encuentran actualmente en proceso de limpieza y clasificación, aunque en principio destaca la supremacía de vajilla doméstica de época bajo medieval y escasez de restos de material de construcción, tan abundantes sin embargo en las tierras de labor de la mayor parte del solar. Junto a la cerámica se ha identificado, también en posición dispersa, abundantes restos faunísticos aún sin identificar, así como pequeños nódulos de carbón. De confirmarse la cronología bajo medieval de este estrato se confirmaría así mismo la de los recortes detectados en la plataforma rocosa sobre la que se asienta, uno de ellos claramente antrópico de características muy similares a los alcorques para parras.


Aspecto en planta del sector oeste del Sondeo T4-4 al finalizar los trabajos del viernes 6.
Se aprecia la E4-2, y la plataforma rocosa, con sus respectivos recortes, documentada bajo el estrato 24012.


Uno de estos recortes ha producido una fosa de escasa profundidad localizada en el extremo SO del sondeo en la que se ha recuperado un lote de vajilla fragmentaria bajo medieval apilada, en el que destacan distintas cazuelas de borde en ala, ollas, ataifores (blancos y verdes de perfil quebrado) y el fondo de una cuscusera que confirman la cronología medieval del depósito. Sin embargo la pequeña extensión de la fosa documentada en el sondeo (unos 0,20 m²), la cual se introduce en los perfiles Sur y Oeste, ha impedido delimitar esta unidad así como recuperar el resto del lote, sin duda uno de los más interesantes y mejor conservados de la zona hasta ahora explorada en el solar. En estas condiciones se hace a nuestro juicio indispensable la ampliación de este sondeo, la cual contribuiría además a obtener más datos sobre la estructuración y funcionalidad de este sector en época bajo medieval y su evolución en el tránsito a la modernidad.

5º CRÓNICA DEL 10 AL 15 SEPTIEMBRE

Zona 1 ,


En el sondeo 2 se han quitado los rellenos del sector noreste, esquina en la que no se había prácticamente no se había trabajado. Se decidió actuar con ayuda de la máquina retroexcavadora, ya que en el perfil que se dejó en la sección acumulativa se apreciaban como todos los estratos superficiales, hasta casi 80 cm de profundidad, correspondían a depósitos con materiales contemporáneos (recordamos que todo el sector noroeste se excavó manualmente).
Aproximadamente en el centro del sondeo junto a las piedras que permiten pasar la acequia (a modo de puente) y bajo un depósito de tierra muy compacta y con material cerámico medieval apareció un pavimento compuesto por piedras redondeadas de mediano tamaño. Parece ser un antiguo camino empedrado que cruzaba la acequia, del que prácticamente no ha quedado más testimonio que este tramo. Hay testimonios de este camino en planos antiguos del siglo XIX. En el resto del sondeo, quizás debido a la fuerte pendiente y a la erosión, no se han documentado por el momento más tramos de este empedrado, si bien en la parte oriental, junto al perfil este, se documentó una capa de cal directamente sobre el nivel geológico que ahora pensamos que puede relacionarse con este camino (que por lo tanto no debió estar en su totalidad empedrado o bien esta capa de cal es la preparación que estaba debajo de las piedras).


Vista del empedrado junto a las grandes piedras que cubren a la acequia aproximadamente en el centro del sondeo

En el sondeo 3 se decidió subdividir todo el espacio en tres grandes sectores. Ya con anterioridad se había diferenciado el resto del sondeo (sector A) con respecto al interior de la alberca (sector B). Ahora, dentro de lo que sería el sector A se dividió el espacio de sur a norte en los sectores C, D y E. El primero y el último se han ido excavando de manera manual, mientras que el central se ha dejado en reserva para posteriormente acometer su excavación, bien por medios manuales o bien con ayuda de la máquina, en función de la potencia de los rellenos y de los restos arqueológicos que se vayan documentando.
En el sector C ya dimos cuenta en la crónica anterior de la aparición de un empedrado, que presentaba al menos dos fases. Por el momento no se ha excavado, a la espera de poder eliminar las estructuras contemporáneas (farola y canalizaciones de cemento) para ver la relación con la alberca. En el resto del sector se han ido levantando varios niveles de tierras de cultivo, todas ellas con materiales cerámicos, hasta llegar a un depósito de textura arcillosa, con abundante cal, que parece un preparado para un camino o para pavimentar la zona. Sobre este nivel hay un estrato de piedras y adobes, que por el momento no sabemos si se trata de un antiguo empedrado o un nivel de derrumbe.


Aspecto del sector C del sondeo 3

En cuanto al sector E, el otro que se ha excavado de manera manual, se han ido levantando distintos niveles de tierras de cultivo homologables a los del sector C, también con materiales cerámicos bajomedievales. En la parte oriental (el perfil este) la tierra aparecía siempre más dura y compacta, aunque no había otro criterio para diferenciar los estratos que aquí aparecían de los del resto del sondeo. No obstante se decidió ir dejando como testigo estas partes más duras (que aparecían a distintos niveles) a la espera de poder interpretar correctamente el porqué de esta diferente compacidad. La hipótesis que se baraja es que se deban al paso de maquinaria para apisonar la zona en relación a la construcción de la carretera. Pero el hecho de que nos encontremos a casi dos metros de profundidad respecto al firme del viario actual hace que esta idea no sea asumida aún unánimemente por todo el equipo arqueológico.
También es de destacar la aparición en la parte más meridional del sector de un muro de 75 cm de anchura y más de dos metros de longitud (debe ser aún más largo, puesto que se mete por el perfil) para el que aún no tenemos una explicación. Se trata de un muro de mampuestos redondeados (como si de cantos de río se trataran) con un mortero de cemento, por lo que debe ser de época muy reciente. Aparece aproximadamente a la misma cota que los depósitos de tierra apisonada que acabamos de mencionar. No sabemos si pudiera estar también relacionado con la construcción de la carretera. En cualquier caso, tampoco se ha documentado por el momento ningún otro muro o estructura relacionada con este muro, por lo que debemos seguir profundizando para resolver las numerosas dudas que surgen respecto a esta construcción.
En la parte oeste del sector continúan apareciendo tierras de cultivo, en algunos casos incluso con restos de antiguos troncos sepultados bajo los rellenos de zahorra con los que se elevó el nivel del terreno hasta alcanzar la cota necesaria para la rasante de la carretera.


Aspecto del sector E del sondeo 3. Se observan los niveles de tierra apisonada junto al perfil este y el muro

Por último, dentro de esta zona 1 se ha excavado en el nuevo sondeo 4, del que dimos cuenta en la anterior crónica. Como se sospechaba, se ha documentado la salida de la acequia, excavada en la roca y con una estructura de ladrillos que hacía las veces de cubierta. Ahora podemos entender mejor la cúpula de ladrillos que se recuperó del interior de la alberca cuando se excavó y a la que no encontrábamos más sentido que un posible vertido proveniente de otra parte. Al aparecer junto a bloques de tapial destruidos para construir los caminos asfaltados después de los años ’70 se destruyó también la cubierta de la acequia. Es llamativo también la quicialera, que coincide con un quiebro en la construcción de ladrillos, y que parece probado que podemos relacionar con una compuerta que permitiría regular la salida de agua desde la alberca.


Salida de la acequia en su unión con la alberca. Restos de lo que debió ser una cubierta de ladrillos, al fondo la piedra excavada para hacer el canal y a la derecha la quicialera en relación con el hueco en la estructura de ladrillos donde debió haber una compuerta

También es digno de mencionar, en este cuarto sondeo, el hecho de haber podido excavar una pequeña franja de la fosa de fundación de los muros de tapial de la alberca. La aparición aquí del borde de una cazuela típica del siglo XVI nos sitúa la construcción de la alberca ya en el periodo cristiano. Con esto empezamos a plantear la posibilidad de que el sistema hidráulico no sea monofásico, sino que conste de una etapa más antigua, bajomedieval, constituida por la acequia y una reforma en época cristiana en la que se añade esta alberca y otras de las que tenemos constancia por el resto del campus. No obstante, para poder verificar esta hipótesis de trabajo es necesario obtener más información sobre el momento de fundación de la alberca, motivo por el cual es necesario no sólo intervenir en el exterior en busca del resto de la fosa de fundación, sino también en el interior, levantando el pavimento y documentando los niveles que haya bajo el depósito de agua.

,Zona 2
Durante la semana se han ultimado los trabajos en el sondeo T2-2, permitiendo la extracción de perfiles, secciones, y planta final. Estos trabajos han permitido documentar la disposición de los más antiguos sedimentos agrícolas del sector, y recuperar los materiales arqueológicos a ellos asociados. Así mismo, la excavación del resto de estratos sedimentarios del sondeo han puesto al descubierto los detalles de la construcción del muro de bancal E2-1. La estructura cuenta con una primera fase integrada por grandes bloques informes de la formación Vega Alta (UEC 22011), que conserva dos hiladas y se asienta directamente en la plataforma rocosa. Es altamente probable que dichos bloques hayan sido extraídos directamente del solar, ya que la formación Vega Alta es la dominante, aflorando superficialmente en distintos sectores aún en la actualidad (la identificación de esta litología ha sido posible gracias a la colaboración del profesor José Antonio Peña, del Departamento de Prehistoria de esta universidad.) Sin embargo es improbable que dichos bloques se relacionen con las distintas fosas recortadas en la roca, localizadas por el momento en los sondeos T2-5 y T4-4, ya que la morfología de éstas difiere considerablemente de la de los bloques de la E2-1. Por tanto, hay que desvincular estas fosas de posibles actividades de cantería, más aún teniendo en cuenta la escasa resistencia y carácter deleznable de estas rocas. Sobre este primer muro de grandes bloques, al que sin duda se asocia el sustrato agrícola 22010 (también dispuesto sobre la roca), se superpone una segunda fase a modo de “recrecimento” o restauración del muro, consistente en la aplicación de un tramo superior integrado por tierras e hileras de ladrillos intercalados con algún canto de mediano tamaño (UEC 22015). A esta segunda fase se asocia tanto el estrato sedimentario UEN 22007, apoyado directamente contra el nuevo alzado, como los derrumbes de material de construcción documentados al oeste de la estructura (UEN 22012).


La E2-1 vista desde el Oeste. Se aprecian las dos fases de la estructura, con sus correspondientes estratos sedimentarios asociados.

Durante la semana han continuado los trabajos en la ampliación entre T3-3 y T4-4 (T3/4-3/4), donde se había documentado un posible nivel de arrastre del empedrado E3-1 protegido por el escalón rocoso natural de separación entre ambas terrazas. La excavación de este nivel sigue confirmando esta primera hipótesis, si bien se ha detectado que sella niveles anteriores donde también la cerámica bajo medieval que se encuentran en proceso de excavación. Es pronto aún para avanzar detalles sobre estos interesantes niveles, que se encuentran a escasa potencia de la superficie, aunque en principio parecen organizarse en torno a una gran fosa o recorte de la roca de planta aun indeterminada, sin que pueda descartarse incluso la presencia de otras unidades construidas. Uno de ellos presenta una matriz de finas tierras de tono anaranjado muy similar al detectado al fondo del sondeo T4-4, y al igual que éste contiene principalmente restos de vajilla bajo medieval.
Por otra parte, una vez extraída la sección oeste del cuadrante oeste del sondeo T4-4 (donde se documentaron niveles estructurales bajo medievales), se han iniciado los trabajos en los dos cuadrantes que estaban aun sin excavar, si bien éstos han afectado únicamente a las tierras de labor inicial. Esperamos que la excavación de estos cuadrantes proporcione información adicional sobre la formación y características de la E4-2, una estructura de gran importancia en el yacimiento y para la que se precisa, en todo caso, su exploración fuera de los límites del sondeo.
Por último se han iniciado los trabajos en el sondeo T3/4-7, emplazado entre las terrazas 3 Y 4, a unos 15 m al oeste del eje longitudinal de sondeos. Por el momento se ha procedido a la extracción de la capa inicial de tierras de labor del cuadrante situado en la Terraza 3, comprobándose la proximidad de la plataforma rocosa (25/35 cm de profundidad), en una situación similar a la detectada en el sondeo T3-3. Por tanto la zona hasta ahora explorada ha proporcionado resultados negativos, a excepción de una pequeña fosa, posiblemente un alcorque, de planta ovalada, instalado en el extremo NE del sondeo.

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