El castillo de Zagra, zonas de la Alcazaba y la Torre del Sol. Excavación y análisis estratigráfico murario

18/1/10

El castillo de Zagra se encuentra en el extremo noroccidental de la provincia de Granada, en lo que desde antiguo se conoce como la tierra de Loja o los montes occidentales. Más que de un castillo, se trata de una villa fortificada de frontera en época nazarí, pudiendo reconocerse algunas fases anteriores.

Año de intervención: 2009. Periodo de intervención: Diciembre 2009 a Febrero 2010.
Tipo de Intervención: Apoyo a la consolidación. Clase de Intervención: Excavación y análisis estratigráfico.
Director de la intervención: Carlos González Martín y Guillermo García-Contreras Ruiz.
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El castillo de Zagra se encuentra en el extremo noroccidental de la provincia de Granada, en lo que desde antiguo se conoce como la tierra de Loja o los montes occidentales. Más que de un castillo, se trata de una villa fortificada de frontera en época nazarí, pudiendo reconocerse algunas fases anteriores.
La población de Zagra queda inserta esta zona en los Sistemas Subéticos, siendo ésta un área de relieve alomado suave en el que destacan algunas sierras calizas, sobre una de las cuales se eleva el castillo a unos 770 m aproximadamente. Junto a los cauces de los principales ríos, el Pesquera y el Genil, encontramos terrazas aluviales que han sido tradicionalmente utilizadas para el cultivo de regadío. En la actualidad el paisaje está dominado por el cultivo del olivar, quedando la vegetación del monte mediterráneo relegada a la zona más abrupta, de mayor pendiente.
No hay noticias acerca de este asentamiento hasta época nazarí, a pesar de que los restos emergentes del castillo muestran varias construcciones que deben situarse en época anterior. Con seguridad, una torre que queda dentro de lo que hoy se considera la alcazaba de la villa, realizada en tapial y luego forrada con mampostería, que puede pertenecer a la época almohade.
En la etapa nazarí, el territorio de Loja constituye una división político-administrativa del reino nazarí y englobaba los actuales términos de Zagra, Algarinejo, Loja, Huétor Tajar, y Salar, con una extensión total de 675 km2.
La propia peña sobre la que se eleva la fortificación proporciona el mayor número y las más efectivas defensas naturales a la construcción. Además, elevada sobre el valle sobre la peña, domina visualmente todo el espacio comprendido prácticamente desde Iznájar a Montefrío
Los flancos S y E están definidos por sendos tajos, que imposibilitan el acceso por esas zonas, por lo que las defensas ahí son mínimas; en las caras O y N existe una pronunciada pendiente, encontrándose esta zona fuertemente fortificada.
De manera algo simplificada, podemos afirmar que la fortaleza de Zagra, se encuentra estructurada en dos espacios bien diferenciados: uno exterior, que es el que se ha denominado como «villa», y un recinto superior e interno, la «alcazaba». Dentro de la alcazaba podemos distinguir otros dos espacios: El primero, situado en la parte más elevada de la fortaleza, que corresponde al «recinto superior de la alcazaba», se trata la torre originaria de tapial y luego forrada en mampostería, a la que hay adosado un recinto de pequeñas dimensiones. El segundo recinto de la alcazaba, ocupa una meseta que corona la peña, al S del promontorio donde se encuentra el recinto descrito. Tiene una superficie aproximada de 600 m2, y se conoce como «Torre del sol».
Siendo la actuación del castillo de Zagra de la Provincia de Granada merecedora de una actuación integral dado el estado de deterioro generalizado en todas sus estructuras emergentes, como torres o lienzos de murallas, de acuerdo con los Servicios Técnicos de la Delegación de cultura se estimó apropiado destinar la subvención concedida, con cargo al 1 % cultural de los Ministerios de Cultura y Fomento, a restaurar, consolidar y estabilizar la zona de la Alcazaba, zona más defensiva y superior del castillo, incluyendo también la torre del Sol que queda en el extremo sureste del conjunto. La inclusión de este espacio se debe al desprendimiento de material pétreo que incide directamente en numerosas viviendas situadas bajo el tajo.
El proyecto de actuación fue redactado por el arquitecto D. Antonio González Hernández, de la Diputación provincial de Granada, y por Antonio Malpica Cuello y Juan Alonso Cañada Suárez, del grupo de investigación «Toponimia, Historia y Arqueología del Reino de Granada» de la Universidad de Granada.
La actuación arqueológica está siendo llevada a cabo por los arqueólogos Carlos González Martín (Diputación de Granada) y Guillermo García-Contreras Ruiz (grupo de investigación «Toponimia, Historia y Arqueología del Reino de Granada», Universidad de Granada) y por la empresa de rehabilitaciones patrimoniales Dávila-Fortress 4.
Se ha previsto la actuación mediante sondeos excavados arqueológicamente lo suficientemente amplios que permitan conocer, aunque sea minimamente, los espacios a estudiar. El rebaje que se ha previsto ha quedado subordinado a las actuaciones de consolidación y restauración, tratando de solucionar algunos problemas que presenta el castillo, como la acumulación de agua en el interior de las torres o el derrumbe de ciertos paramentos. Junto a la excavación, se va a llevar a cabo un análisis estratigráfico murario que permita poner en relación lso restos que se saquen a la luz con aquellos emergentes, que ya fueron análizados por Juan Alonso Cañadas en el año 2006.
En concreto son dos las áreas en las que se está interviniendo, ambas en la parte superior del conjunto, y con un total de cuatro sondeos: por un lado el torreón central y superior que conforma la alcazaba propiamente dicha, que queda actualmente limitada a dos paños de mampostería y tapial opuestos y sin trabazón entre ellos con los otros dos que forman la torre. La otra área, también en la parte superior del castillo, es la conocida como torre del sol, que es la estructura que queda al sur de la alcazaba. En todo este conjunto además hay una serie de paños de muralla, restos de estructuras semirupestres y mechinales excavados en la roca, y restos de un aljibe que no conserva la cubierta. Todos estos elementos conforman una meseta defensiva en la parte superior del cerro en el que queda el castillo. La situación constructiva del conjunto es precaria, dado el desmantelamiento continuo al que se ha sometido para confeccionar numerosos bancales dentro y fuera del recinto por el antiguo inquilino del castillo, con el objetivo de usar como huerto todas estas zonas que quedaron plantadas de almendros, higueras y árboles frutales.
Al ser las zonas más altas de la fortificación, son las más expuestas al viento y la lluvia,
lo que junto a la ausencia de edificaciones adosadas y ser la zona más expoliada, presenta un aspecto replique montre suisse deteriorado e inestable, con zonas que amenazan con desmoronarse,
lo que justifica la intervención en toda esta área.

BIBLIOGRAFÍA

BARRIOS AGUILERA, M. y MARTÍNEZ RUIZ, J. (1984): «Contribución a la toponimia andaluza. Loja y su tierra. Historia y lingüística (según el Libro del Repartimiento)», Foro de las Ciencias y de las Letras, 7-8.

CAÑADA SUÁREZ, Juan Alonso (2006), «El Castillo de Zagra. Análisis de las estructuras en superficie», Arqueología y Territorio. Revista electrónica del Programa de Doctorado, nº 3 (2006), pp. 73-88.

CAÑADA SUÁREZ, Juan Alonso, (En prensa) «Análisis de la estratigrafía muraria del castillo de Zagra (Granada). Estudios previos a la restauración de la Alcazaba» Arqueología Medieval y Restauración. Granada, 2007 (en prensa).

JIMÉNEZ PUERTAS, Miguel (2002): El poblamiento de la tierra de Loja en la Edad Media, Universidad de Granada, 2002.

MALPICA CUELLO, Antonio (1987): «El Castillo de Zagra y el alfoz de Loja a fines de la Edad Media». Homenaje al profesor Juan Torres Fontes. Murcia II. 1987.

MALPICA CUELLO, Antonio (1996): Poblamiento y castillos en Granada, Barcelona, 1996, pp. 216-217.

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