Cuarto Real de Santo Domingo

6/8/05

La intervención se plantea con el objetivo de obtener una lectura global del entorno más inmediato de la Qubba. Lectura a partir de la cual puedan establecerse las líneas de la futura puesta en valor del Monumento.

Año de intervención: 2005. Periodo de intervención: Julio-Septiembre 2005.
Tipo de Intervención: Excavación. Clase de Intervención: Puntual de Apoyo a la Restauración.
Director de la intervención: Alberto García Porras. Arqueólogo. Investigador Universidad de Granada. Ayudante/s: José Antonio Narváez Sánchez, Eva Muñoz Waissen.
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A finales del mes de julio pasado, se han iniciado las intervenciones arqueológicas en el Cuarto Real de Santo Domingo. La intervención arqueológica, encargada por la Dirección General de Bienes Culturales de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, tiene por objetivo conocer la articulación espacial del monumento.

Tal y como indicaban intervenciones arqueológicas precedentes, en concreto la realizada en 2003, alrededor de la Qubba, existían diversos edificios, de gran porte, vinculados directamente con ella. Por desgracia, esta intervención no pudo acercarse hasta los muros de la Qubba para poder valorar esta vinculación, y será esta intervención, planteada en parte dentro del ala oriental del palacio, levantado en el siglo XIX envolviendo la Qubba, la que intentará aportar datos acerca del entorno más inmediato de la Qubba (fig. 7).

Inicialmente se han excavado estratos vinculados a la edificiación del XIX (atarjeas, tuberias, pavimentos, etc.).

Tras estos niveles se han encontrado algunas estructuras que podrían estar relacionadas con el convento dominico, quien detentaba la propiedad de este terreno con anterioridad a su desamortización en el siglo XIX. En concreto nos referimos a un nivel de uso exterior (calle, vía de comunicación) realizada con ladrillo colocado a sardinel (fig. 6). Asociados a estas estructuras han aparecido una serie de niveles en cuyo interior se ha hallado abundante material, esencialmente cerámico, de época moderna, algunos con el escudo de Santiago.

Bajo estos niveles modernos (probablemente puedan datarse en los siglos XVII-XVIII), se han encontrado una serie de estructuras que podrían quizá datarse en época medieval, y que pueden asociarse tipológicamente con algunas otras similares halladas en la intervención de 2003. Nos referimos, en concreto, a un pavimento compuesto por losas cuadradas colocadas en diagonal y bordeado por una línea de aliceres (fig. 2).

Éste pavimento se encontraba en lo que hemos denominado sector 1A, en la estancia más próxima a la Qubba y a escasa profundidad respecto al nivel de uso del palacio del siglo XIX, aunque ya hemos hallado su continuación en el sector 1C, el que servía de entredilla al área de servicio del palacete del XIX (fig. 5).

En los sectores 1B y 1D (cocina y despensa del palacio), a mayor profundidad hemos hallado varios muros de factura medieval. Dos orientados E y W levantados con tapial hormigonado, recorriendo ambos sectores, y otros tres perpendiculares realizados con ladrillo y ladrillo-mampostería (fig. 4).

No hemos podido, por el momento, conocer la articulación y función exacta de estos espacios, aunque esperamos que el desarrollo de la excavación nos resuelva estas y otras cuestiones.

Lo que sí parece confirmarse día a día, es la estrecha vinculación existente entre los espacios aledaños a la Qubba (pavimento de losetas de barro cocido del sector 1A) y las estructuras excavadas a oriente del palacio del siglo XIX durante el año 2003.

De hecho la intervención realizada en el pabellón oriental (el antiguo garaje del palacete) nos ha deparado hallazgos de gran importancia y relevancia al respecto. En el sector que hemos denominado 2B se ha localizado, adosada a la muralla, una habitación rectangular, pavimentada con losetas de barro cocido colocadas en diagonal, con una alcoba en su extremo W. La entrada a esta estancia se realizaba a través de un vano cuyo umbral apareció pavimentado con un alicatado esmaltado con una composición de estrellas blancas y cruces negras relativamente bien conservado (fig. 3).

Precediendo a esta habitación hemos hallado lo que parece ser una fuente poligonal, limitada por aliceres esmaltados, junto a un nuevo pavimento de losetas de barro (fig.1). La fuente se encuentra frente a una alberca, con suelo de losas de barro, bordeada por un jardín bajo y un andén en cuyo extremo oriental hemos hallado los restos de una letrina a la que se accedía por un estrecho pasillo en zig-zag.

Esta zona, que interpretamos como el área privada del conjunto palacial, en contraposición con el área pública, presidida por la Qubba, mantiene una organización espacial clásica, ya enunciada por L. Torres Balbás, quien halló precedentes en algunos palacios murcianos de época almohade.

Se ha iniciado un nuevo sondeo al W del área 2. Hasta el momento sólo se ha excavado hasta niveles modernos vinculados al convento dominico (empedrados), en muchas zonas destruidos por la instalación de diferentes tubierías y atarjeas.

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