Intervención Arqueológica en el Monasterio de la Encarnación

16/11/04

La excavación arqueológica, desarrollada en los últimos meses, ha permotido conocer el trazado de la muralla por una zona céntrica de la ciudad, con todo su despliegue constructivo.

Año de intervención: 2004. Periodo de intervención: Junio-Septiembre 2004.
Tipo de Intervención: Excavación. Clase de Intervención: Urgencia.
Director de la intervención: José Javier Álvarez García. Arqueologo. Ayudante/s: Teresa Bonet y José Antonio Narváez.
Excavaciones
Intervención Arqueológica en el Monasterio de la Encarnación. Intervención Integrada en la 1º fase de la Rehabilitación del edificio.

AÑO: 2004
DIRECCIÓN: José Javier ALVAREZ GARCÍA
COLABORADORES: Teresa BONET GARCÍA, José Antonio NARVÁEZ


La justificación de la intervención venía dada por la necesidad de realizar un estudio arqueológico previo a las obras de restauración del Convento de la Encarnación de Granada. La intervención puso al descubierto restos de la muralla islámica de Granada. La dimensión del hallazgo reside en que es la primera vez que se ha logrado documentar un tramo de la muralla que defendía la medina por la zona que se ha venido denominando “llana”, para diferenciarla de la parte alta de la ciudad, en la que las murallas se han mantenido en casi todo su perímetro, tanto la ziríes, como las nazaríes, incluidas algunas de las puertas (Elvira, Monaita, Nueva y Fajalauza).

Nos encontramos ante un fragmento de la muralla que entre los siglos XI y XII que se construye para cercar la madina, centro administrativo y comercial de Garnata. Señalemos la cercanía de la mezquita aljama, la alcaicería, madraza. Se trata de un espacio en el que hay indicios de ocupación ya desde épocas tempranas del periodo islámico, y todo indica que desde el siglo XI y en especial en el XII, ya comienza a configurarse como un espacio vital de la organización de la ciudad, aunque será en época nazarí cuando adquiera se mayor dimensión, según el programa urbanístico diseñado por Yusuf I.

La muralla atraviesa el solar, se ha documentado una longitud de 25 metros y una anchura de la misma de 4 metros. Se le adosa a poniente, en su sector central una torre de planta rectangular, maciza en su tercio inferior, y posiblemente hueca en el resto del alzado, ya que se ha constatado el arranque de una posible escalera. El conjunto defensivo no acaba ahí, la estructura defensiva se completa con un antemuro o barbacana, distante de la línea de muralla 4 m, creando un foso artificial entre ambos, que ha ido colmatándose a lo largo de los siglos hasta que fue destruido entre los siglos XVI y XVII, tal vez por necesidades constructivas del convento. Desconocemos si los mismo pudo ocurrir con la torre, ya que en el momento de nuestra actuación las estructuras internas de edificio habían sido demolidas, por lo que nunca se sabrá si esta tenía mayor alzado conservado del que hemos podido documentar.

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