El castillo de Zagra (Granada)

Por Juan Alonso CAÑADAS SUÁREZ. Arqueólogo (jalonsocs@hotmail.com)
6/2/07

Breve análisis histórico y arqueológico del castillo de Zagra, situado en la población granadina del mismo nombre, localidad que históricamente ha pertenecido al territorio de Loja

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INTRODUCCIÓN

El castillo de Zagra se encuentra en la población granadina del mismo nombre, una localidad que históricamente ha pertenecido al territorio de Loja, y que se sitúa en el extremo noroccidental de la provincia granadina. Inserta esta zona en los Sistemas Subéticos, siendo ésta un área de relieve alomado suave en el que destacan algunas sierras calizas (Martilla, Ojete).Junto a los cauces de los principales ríos encontramos terrazas aluviales que han sido tradicionalmente utilizadas para el cultivo de regadío (Pesquera). En la actualidad el paisaje está dominado por el cultivo del olivar, quedando la vegetación del monte mediterráneo relegada a la zona más abrupta, de mayor pendiente. (JIMÉNEZ PUERTAS 2002: 59).

Zagra, es un topónimo de origen árabe que ha sido traducido como “peña o roca” (BARRIOS AGUILERA Y MÁRTÍNEZ RUIZ 1984: 45).

La fortaleza de Zagra se encuentra en una elevación rocosa (770m) sobre la actual población de Zagra. Domina la vía del río Pesquera al Genil, una vía natural de importancia a lo largo de la historia, razón por la cual esta zona estuvo poblada desde muy antiguo (MALPICA CUELLO 1987: 969). Encontramos una primera ocupación perteneciente al período de transición del Neolítico a la Edad del Cobre, en el yacimiento de Cerro Martilla, ubicado a unos kilómetros de la localidad de Zagra. Allí, además de una alataya nazarí y restos íbero-romanos, encontramos dólmenes megalíticos.

Durante el emirato, el territorio de Loja quedará adscrito a la Cora de Elvira, con capitalidad en madinat Ilbira.

A inicios del siglo X tendrá lugar una importante transformación en el poblamiento, con la generalización de los asentamientos en llano, a partir de este momento, el territorio se articula en torno a la ciudad de Loja, momento en el que toma entidad de tal.

Es probable que existieran dentro del territorio que domina la ciudad distritos más pequeños. Se han identificado los “partidos” de Cesna, Loja y Torrox, entre otros.

En la etapa nazarí, el territorio de Loja constituye una división político-administrativa del reino nazarí y englobaba los actuales términos de Zagra, Algarinejo, Loja, Huétor Tajar, y Salar, con una extensión total de 675 km2.
En la ciudad de Loja se centralizan las funciones militares, fiscales y judiciales. Un arraez o cabecera es el representante del poder del sultán, este poder político local nombraría a los alcaides de las fortalezas del distrito (JIMÉNEZ PUERTAS 2002: 136).

En el extremo NO de este amplio conjunto territorial se inserta la fortaleza de Zagra:
“un castillo y villa de moros, que está a poco más de una legua de Loja” (LAFUENTE ALCÁNTARA 1868: 57).

En la documentación castellana aparece denominada como villa en algunas ocasiones, en otras como pequeña población (FERNÁNDEZ DE CORDOBA 1961: 324).

La extensa frontera que el reino nazarí tiene con Castilla evolucionará durante la vida del reino granadino. Los territorios próximos a ésta se verán muy afectados en su poblamiento. El territorio de Loja en general, y Zagra en particular, por su posición de avanzadilla, sufrirán cambios significativos.

La frontera se forma entre 1240 y 1246, tras las conquistas castellanas en tierras cordobesas. Desde la segunda mitad del siglo XIII y durante todo el siglo XIV, se producen avances alternos en la línea fronteriza, pasando con facilidad plazas de frontera de manos musulmanas a cristianas y viceversa.

A lo largo del siglo XV los avances cristianos se convierten en definitivos, se ganan una serie de plazas importantes (Antequera, Archidona) y el territorio que nos ocupa se sitúa en una posición cada vez más vanguardista. La defensa de este territorio frontero se organizará en torno a los castillos de Cesna y Zagra,
Desde mediados del siglo XIV será una zona en permanente disputa, a partir de la conquista definitiva de la ciudad de Priego por parte de los castellanos (1341). Así, en 1362, el castillo de Zagra es tomado por las tropas castellanas de Pedro I:
E el rey don Pedro, dende a pocos días después que esta pelea fue, al comienzo de la cuaresma entró en el Regno de Granada con todo su poder, e ganó de ese camino estos logares: Iznaxar, e Cesna e Sagra e Benamexir, e dexó en ellos recabdo de gentes e de viandas e dende tornose el Rey para Sevilla
(ROSSELL 1953: 516)

El mismo rey castellano envía una carta al rey de Aragón en la que relata la entrada en el reino nazarí y como se ganó el castillo:
…e fuimos a otro logar muy fuerte que decían Sagra e ficimoslo combatir, e los nuestros entraron el logar todo por fuerza e quemaron la puerta del castillo, e los moros con el afincamiento en que se vieron, entregaronnoslo…
(ROSSELL 1953: 517).

Conquista que no pudo ser consolidada, pues a los pocos días la fortaleza zagreña cambia de nuevo de manos:
…Otrosi en el lugar de Sagra que el Rey entonces ganara dexó un escudero que decían Ferrand Delgadillo, e desó con él omes de pie, e Ballesteros de concejos: e los moros dende a pocos días llegaron e combatieron el logar de Sagra e hicieron portillos, en guisa que Ferrand Delgadillo, Alcayde, ovo de facer sus pleitesías desque vió que el logar se entraba, e pusironle en salvo en Priego, que era de Cristianos, e él vino para el Rey a Alcabdete, que aún esta ay, e el Rey luego le mandó matar…
(ROSSELL 1953: 517).

No tenemos más noticias hasta la guerra final emprendida por los Reyes Católicos. En la campaña de 1486 caerá la ciudad de Loja (29-V-1486) y tras ella un importante número de villas y aldeas del extremo oeste y noroeste de la Vega de Granada y montes occidentales, (Montefrío, Moclín, Íllora, Colomera), entre las que se encuentra la fortaleza de Zagra. (PALENCIA 1909: 166).

Tras la conquista, en el repartimiento se establece que la fortaleza recayera en régimen de tenencia en el alcaide Fernández Maldonado, que disfrutaba de un sueldo y de la tierra que circunda el castillo (LIBRO REPARTIMIENTO DE LOJA: 121r).






DESCRIPCIÓN DEL CASTILLO DE ZAGRA

El castillo se emplaza sobre una elevación rocosa, una formación caliza situada al E de la población actual, La peña proporciona una defensa natural, además de una amplia visibilidad, motivo este por el que se eligió para erigir sobre ella el castillo.

Los flancos S y E están definidos por sendos tajos, que imposibilitan el acceso por esas zonas, por lo que las defensas ahí son mínimas; en las caras O y N existe una pronunciada pendiente, encontrándose éstas fuertemente fortificadas.
La fortaleza de Zagra, se encuentra estructurada en dos espacios bien diferenciados.

Los restos que se conservan en la actualidad permiten reconocer dos recintos: uno exterior, que denominaremos villa; y un recinto superior e interno, la alcazaba.

Dentro de la alcazaba podemos distinguir otros dos espacios:
El primero, situado en la parte más elevada de la fortaleza, que llamaremos recinto superior de la alcazaba, se trata de una torre (torre 1) a la que hay adosado un recinto de pequeñas dimensiones.
El segundo recinto de la alcazaba, ocupa una meseta que corona la peña, al S del promontorio donde se encuentra el recinto descrito. Tiene una superficie aproximada de 600 m2.

Al E no se encuentran estructuras defensivas ya que lo escarpado de la roca hace imposible el acceso. Al O, nos encontramos varios lienzos de muralla y dos torres: una más al N (Torre 2) hueca, que probablemente fuera una torre-puerta de acceso a la alcazaba, y otra, de mayores dimensiones, también hueca, que cierra el flanco SO de la alcazaba (torre 3). Entre ellas hay un lienzo (lienzo 2) de muralla.

Entre la identificada como torre-puerta y el recinto superior de la alcazaba encontramos un lienzo (lienzo 1) que parece cerrar este espacio por el N.
El flanco S se encuentra reforzado por un muro (lienzo 3) de escasa potencia conservada, es posible que se trate de un simple parapeto, pues el acceso por este lugar parece imposible.

El espacio identificado como villa, abarca una extensión considerable, cercana a los 4000 m2. En este recinto encontramos cuatro torres de planta rectangular fabricadas con la misma técnica constructiva, mampostería concertada en hiladas con verdugadas de ripio, las esquinas reforzadas con sillares; y cinco lienzos de muralla. El espacio interior se encuentra muy alterado por el abancalamiento del mismo para el cultivo.

La fachada N, la mejor conservada presenta dos torres y sendos lienzos de muralla. Un lienzo de tapial calicastrado sobre base de mampostería (lienzo 4) desciende hacia el O desde la primera torre descrita (torre 1) hasta otra torre (torre 4), que presenta varios edificios adosados. De esta torre parte otro lienzo (lienzo 5) de la misma factura que el anterior. Tras recorrer una veintena de metros hace un quiebro y se interrumpe. A unos 20 m encontramos una torre maciza (torre 5) que cierra el ángulo SO de la villa. De ésta, en dirección SO parte otro lienzo de muralla (lienzo 6), interrumpido, y tras escasos metros vuelve a aparecer (lienzo 7) un lienzo, que con la misma dirección va a dar a una torre (torre 6) hueca, con numerosas edificaciones actuales adosadas. Parece una torre puerta, es posible que sea el acceso a la villa. Entre esta torre y la última del recinto (torre 7) hay un lienzo de muralla, con viviendas adosadas en la cara externa. Ésta última torre cierra el ángulo SO de la alcazaba, se trata de la más pequeña del conjunto y es maciza.

Al S, las estructuras defensivas son inexistentes.

Al exterior de la fortaleza, frente a la torre 1, encontramos un foso excavado en la roca, en la actualidad relleno parcialmente para la construcción de bancales destinados al cultivo. Se aprecian las huellas de los instrumentos de trabajo utilizados para su construcción.

En el interior se aprecian numerosas estructuras realizadas en la roca, entre las que destacan algunos escalones y un aljibe, situado en el recinto inferior de la alcazaba. Así mismo gran cantidad de tejas y cerámica se reparten por el interior de la fortaleza.

El estado de conservación del castillo es malo, no hallándose restos de la coronación de torres ni lienzos. En algunas zonas éstos han desaparecido por completo. Las torres se encuentran derruidas y los tapiales al perder la costra corren riesgo de un rápido deterioro. Numerosos edificios, la mayoría abandonados y en ruina, se adosan a los muros de lienzos y torres.

Se han documentado varios momentos constructivos, representados en 5 grandes fases, y una serie de actuaciones concretas. Las primeras tres fases se circunscriben al recinto superior de la alcazaba. La cuarta fase se desarrolla en el recinto inferior de la alcazaba. La quinta fase se corresponde con la fortificación de la villa.

Además de estas fases mencionadas, que podríamos considerar generales, pues afectan, o bien, a la totalidad de lo construido en un momento concreto, o a una gran porción del conjunto, se han identificado tres actuaciones puntuales.

Primera fase. Tapial 1.

El primer momento edilicio identificado en el castillo de Zagra se corresponde con una torre de tapial situada en el ángulo NE de la fortaleza. Se trata de una torre hueca de planta rectangular de 6,55m por 4,20 m, con una estancia en su interior de dimensiones 4,75m por 2,70m. Está construida con un tapial de tierra, de tonalidad marrón clara, muy deteriorado, con escasas intrusiones cerámicas. La presencia de mechinales hace posible conocer la medida de los cajones: la altura de los mismos es de 0,80m, al igual que la anchura, siendo la longitud de 0,60m. No se aprecian tongadas de vertido de los materiales.
Se conservan tres de los muros de ésta primera torre.

El acceso a esta estructura tendría lugar por una puerta, actualmente cegada: exteriormente por la segunda fase constructiva, e interiormente por un muro de mampostería unida a piedra seca. Ante la puerta hay varios escalones trabajados en la roca. La puerta tiene unas dimensiones de 2,20m de altura, 1,60m de anchura y un grosor de 0,70m.

Es posible que la torre contara con varias plantas.

Segunda fase. Mampostería 1.

El segundo momento constructivo, identificable, como el anterior en la torre 1, se trata de una torre de mampostería que forra a la primera de tapial, suponiendo un recrecimiento de dimensiones considerables, hasta 3m en el flanco N. Se corresponde con una mampostería concertada en hiladas, los mampuestos son de tamaño irregular. Están unidos por un mortero de cal con una proporción elevada de la misma, lo que le confiere una gran consistencia. La proporción de árido, fino, también es alta. La presencia de ripios que ayudan al calzo de los mampuestos es abundante. Las esquinas están realizadas con sillarejo.
El lado oriental mide 10,30m, el occidental 10,50 m, el septentrional 9,20m y el meridional 7,80m. El grosor de los muros también es muy variable, oscilando entre los 3 m del muro N y los 0,85 m del S.

La conservación es irregular, mientras los muros E y O tienen una potencia considerable, superior a los 10 m, el N y S se encuentran prácticamente derruidos.

El acceso a esta torre, que parece mantener la estructura de habitación que poseía en su primera fase, no se aprecia, es posible que se encontrara en un nivel superior al conservado, probablemente en el muro S.

Tercera Fase. Mampostería 2.

El tercer momento constructivo identificado se corresponde con un recinto rectangular adosado al sur de la torre 1. Está compuesto por tres muros perimetrales que configuran un espacio interior de 11,20m por 5,80m.
Se encuentra muy alterado, numerosos muros adosados recientemente dificultan en gran medida la lectura de los paramentos.

La técnica constructiva empleada es la mampostería, siendo ésta concertada en hiladas. La característica definitoria sería la disposición de algunas hiladas en espiga y otras dispuestas a soga. Los mampuestos, de grandes dimensiones y escasamente trabajados están unidos por un mortero de cal de aspecto blanquecino, con una gran proporción de arena, la grava, escasa, es de pequeño tamaño. Esta mampostería es apreciable en los muros oriental y occidental, donde da cara, no así en el meridional, mal conservado.

Además de en estos muros descritos, esta fase se encuentra también, a modo de reparación o refuerzo del muro oriental de la torre 1 en su segunda fase. Este muro de refuerzo se comienza a construir en una cota inferior a la del muro que refuerza, adosándose a la cara externa de la roca.
Apenas se conserva revestimiento, únicamente visible en el muro occidental. Con total seguridad debió poseerlo en el oriental, dificultando o impidiendo el escalo desde la base de la peña.

Se encuentran varios vanos en los muros de este recinto. En el muro meridional hay restos de lo que podría ser una entrada. En el muro occidental hay otro vano, situado a una altura considerable desde el suelo, con un arco de medio punto como coronación y revestido de un enfoscado blanco, en la roca que hay bajo él se encuentran excavados varios escalones que permiten el acceso al mismo.

Cuarta Fase. Mampostería 4.

El cuarto momento constructivo identificado supone la fortificación de un espacio de unos 500m2, que hemos denominado recinto inferior de la alcazaba.
Encontramos en el mismo dos torres (torres 2 y 3) que comparten una misma técnica constructiva (mampostería 4), son torres huecas, realizadas en mampostería concertada en hiladas, que cuenta con sillarejos en las esquinas que se conservan. Los mampuestos son de gran tamaño.

El lienzo (Lienzo 2) que se encuentra entre las torres, también de mampostería, no tiene relación física visible con ambas, y el acabado exterior hace pensar que la mampostería empleada en su construcción es algo distinta a la que hemos descrito en las torres. Es posible que haya sido reparado posteriormente o que, sencillamente, la técnica empleada sea diferente, algo no infrecuente.
La torre situada más al norte (Torre 2) parece constituir la entrada a la alcazaba, una torre puerta. Un sistema defensivo propio de la época a la que pensamos pertenece.

La torre que se encuentra cerrando el ángulo SO (Torre 3), es una torre de grandes dimensiones, hueca, que probablemente contara con varias plantas.
El flanco S de este recinto está constituido por un muro (Lienzo 3), de escasa potencia, que podría ser un simple parapeto, pues el acceso por ese lugar parece imposible, no necesitando de gran aparato defensivo.
Al E hay ausencia de defensas, el barranco existente por este flanco hace que no sean precisas.

Quinta fase. Mampostería 6. Tapial 3.

El último gran momento constructivo que hemos registrado en la fortaleza se corresponde con una gran obra de fortificación. Supone el amurallamiento de un recinto de unos 4000m2 de superficie, el espacio denominado villa.
En este momento se habrían construido 4 torres de tamaños muy distintos, pero todas de sección rectangular, macizas, (salvo la torre 6, que podría ser una torre-puerta), y varios lienzos de muralla entre las mismas. La técnica empleada en la edificación de unas y otros es diferente. Las torres están realizadas en mampostería (mampostería 6) y los lienzos en tapial (tapial 3).

La mampostería que encontramos en las cuatro torres de la villa es una mampostería concertada en hiladas con verdugadas de ripio. Las esquinas están conformadas a base de sillares. Un enlucido reviste los muros dejando los mampuestos a la vista realizando sobre ellos un llagueado en forma de vitola. En el enlucido hay incrustadas pequeñas piedras a modo de adorno. Este acabado de los muros además de aislar y proteger la piedra evita en gran medida el escalo. La pérdida del mismo en algunas zonas nos permite hacer una lectura más fiable de los paramentos.

Este tipo constructivo, representado ampliamente en numerosas edificaciones, especialmente en aquellas con fines militares, ha sido identificado como fruto de un programa constructivo impulsado por el estado nazarí (ACIÉN ALMANSA 1999: 427).

Los lienzos están construidos en tapial sobre base de mampostería.
Los lienzos 4 y 5, bien conservados son de tapial calicastrado, realizado mediante la aplicación, en cada una de las tongadas, de una masa con mayor abundancia de cal en la parte exterior del cajón, junto al encofrado. El interior se rellena con un mortero con menor proporción de cal y mucha arena. De esta manera se forma una especie de costra o corteza que se va adelgazando al interior del muro debido al proceso de apisonado, dando lugar a una serie de cuñas, características de este tipo de tapial.
El grosor medio de la costra, en el caso que nos ocupa es de 0,06 m, aunque en algunas zonas llega a los 0,10 m. Allí donde ésta se ha perdido se aprecian las tongadas de vertido de los materiales, siendo de 0,10 m las de arena y de 0,04 las de cal.

Las dimensiones de los cajones se han tomado gracias a la presencia de los mechinales, de forma circular y tamaños muy variables. Los cajones miden 0,80m de altura, 1,40 de longitud, siendo su profundidad de 1, 20 m.
El tratamiento que se le da al acabado exterior es muy cuidado, un revestimiento cubre la costra, probablemente realizado mediante el alisamiento de la superficie con una llana, aprovechando las lechadas de cal que afluyen a la superficie como consecuencia del proceso de apisonado. Sobre él mismo se habría aplicado un enlucido posterior a modo de encalado.

Se levanta sobre una base escalonada de mampostería, que además de nivelar el terreno para la colocación del encofrado que permita la factura del tapial, lo aísla de las inclemencias de agua, la humedad y otros factores por los que pudiera verse afectado. Esta mampostería se compone de piedras concertadas en hiladas, presentando tanto al interior como al exterior un enlucido envitolado (el mismo que describíamos en las torres), que deja visibles partes de cada uno de los mampuestos, con un llagueado en forma de vitolas, lo que da una apariencia bastante regular al paramento. Igualmente hay incrustaciones de pequeñas piedras.

No se conserva la coronación de estos lienzos, es muy posible que contasen con un almenado, e incluso un adarve, pero de éstos no hay resto alguno.
Los otros lienzos que hemos identificado como pertenecientes a ésta fase, (6, 7 y 8) se conservan peor que los descritos.

CONCLUSIONES.

El castillo de Zagra ha sido objeto recientemente de varios estudios arqueológicos. El primero ha consistido en un análisis general de las estructuras en superficie. El segundo, más concreto ha tenido como protagonista al recinto superior de la alcazaba, sobre el que, esperamos se lleve pronto a cabo una intervención de consolidación. Este segundo estudio ha sido una intervención de limpieza arqueológica y una estratigrafía muraria.

Como ya hemos indicado en páginas previas, se han registrado cinco grandes fases, además de una serie de actuaciones concretas.

La primera de las fases se corresponde con una torre hueca de tapial de tierra, de planta cuadrangular. No se han encontrado más estructuras que compartan esta técnica constructiva. Se localiza en la parte más elevada de la peña. A la hora de establecer una atribución cronológica tenemos bastantes problemas. En primer lugar, las fuentes escritas no hablan del lugar hasta bien entrada la época nazarí. En segundo lugar, el tipo de tapial no es exclusivo de ninguna época concreta.

Una solución podría venir del análisis de la cerámica que se encuentra, a modo de intrusión en el mortero del tapial, y con los que se ha podido establecer, al menos un post quem. Es muy probable que se trate de piezas almohades o de primera época nazarí.

Nuestra conclusión es que estamos ante una torre de alquería de la época mencionada. Una estructura defensiva para refugio de los habitantes de la zona, un medio de protegerse de las incursiones que realizaba el enemigo. Es lógico, pues que se trate de una estructura de época nazarí, momento histórico en el que esta zona se constituye como fronteriza. Su forma, dimensiones y técnica constructiva tienen paralelos en torres de alquería del reino nazarí (MALPICA CUELLO 1996: 317).

La cronología que podemos dar a la segunda fase constructiva (torre de mampostería que forra a la fase 1) identificada dista mucho de ser absoluta, situándose en un momento dado entre el comienzo del reino nazarí y el reinado de Muhammad V.

La tercera fase (recinto adosado a la torre 1) se trata de una fase fácilmente identificable, pues la mampostería ha perdido el revestimiento que, con total seguridad tenía, y se muestra el aparejo. Los mampuestos se disponen en hiladas, formando espiga algunas de ellas. Se configura, al construir esta fase, un espacio superior fortificado, una especie de torreón rectangular. Su atribución cronológica está sin precisar. Igual que la fase anterior su cronología relativa puede ser establecida entre el inicio del reino nazarí o últimos momentos de la etapa almohade y el reinado de Muhammad V.

El cuarto momento constructivo general se corresponde con la fortificación de un espacio que hemos venido denominando recinto inferior de la alcazaba.
Esta fase podría haber sido construida en un momento previo a la fortificación de la villa, pero no hay que descartar que su obra hubiera tenido lugar en un momento posterior. Al no existir relación física entre ambos espacios no podemos establecer relaciones cronológicas basándonos en este hecho. La técnica constructiva empleada en esta cuarta fase tampoco nos ayuda a establecer una cronología.

Una última fase general, la quinta, se correspondería con un programa edilicio específico, impulsado desde el estado nazarí en la segunda mitad del siglo XIV. Se manifiesta en un aparejo concreto de mampostería enripiada en la que las torres de planta rectangular tienen sillares en las esquinas. El enfoscado deja la piedra vista, realizando un llagueado a modo de vitola entorno a ella. Éstas características son comunes a las cuatro torres que encontramos jalonando la muralla de la villa.

La existencia de unas constantes claras, reconocidas en otros castillos fronteros, y la identificación con el programa constructivo llevado a cabo por Muhammad V, del que tenemos constancia en las fuentes, nos permiten contar con una cronología absoluta.

Sin embargo en Zagra encontramos algunas particularidades, como es el hecho de que no haya ninguna torre circular, características del proceso refortificador emprendido por este sultán nazarí, en el que se alternarían con las torres rectangulares.

Así mismo, los lienzos no son de mampostería como ocurre en otras fortalezas, sino que están realizados en tapial calicastrado. Se han atribuido a un mismo momento constructivo por la relación física existente entre lienzos y torres.
Las obras de tapial calicastrado y de mampostería enripiada son muy próximas en el tiempo. La muralla exterior del Albayzin se construyó en tiempos de Yusuf I (1333-1354) (DE LUQUE MARTÍNEZ 2003:162), mientras que fue su hijo Muhammad V (1354-1359/1362/1391) quien desarrolla el programa edilicio que hemos mencionado.

Al interior queda un espacio (villa) de dimensiones considerables, unos 4000m2, que cuenta con una fuerte pendiente. En la actualidad todo el terreno se encuentra abancalado. La piedra con la que se han construido los bancales procede, con total seguridad, del propio castillo.

Es muy posible que no todo el espacio se encontrara ocupado por viviendas, y que gran parte fuera simplemente un albacar, para la protección temporal de personas y ganado, sin embargo, la abundancia de tejas, así como de estructuras que parecen de habitación en este lugar hace pensar que alojaba a una población significativa de modo permanente.

Las fuentes escritas nos hablan de la presencia de una cierta población en la zona, dedicada a la actividad agrícola. En el libro del repartimiento de Loja se hace mención a tierras puestas en cultivo en esta zona, aunque la ganadería constituía, a buen seguro, una actividad económica fundamental en un lugar montañoso como éste.

La existencia de una población de cierta entidad en una zona tan próxima a la frontera es algo a destacar. La frontera no estaría únicamente ocupada por un contingente militar, sino que estaría en explotación directa hasta el momento de su conquista definitiva.

El sistema defensivo se completaba con la construcción de un foso externo. Se hace visible en el cuadrante NE de la fortaleza, al exterior. Se realizó rebajando la roca.

Es evidente que un dispositivo militar de cierta relevancia se ocupaba de la defensa del territorio fronterizo desde esta fortaleza.
Zagra va ganando entidad conforme se desarrolla el período nazarí: su configuración cambia, y de una primitiva torre de alquería, se convierte en una villa de frontera.

Algo que demuestra que el poblamiento, aunque con evidentes cambios, al menos, se mantiene. La población que antes utilizaba una torre para defenderse de las incursiones enemigas, ahora tiene un recinto mucho más grande y fuerte para su protección. Esto también nos lleva a concluir que los ataques o el riesgo de sufrirlos es mayor conforme pasa el tiempo.

Para finalizar, decir que Zagra era una de las denominadas villas de frontera, un tipo de poblamiento característico de la frontera nazarí. Guarda similitudes (recinto múltiple, técnicas constructivas, situación…) con algunas de sus homónimas, pero también diferencias importantes (referentes sobre todo a las técnicas constructivas). No llega a tener la entidad de otras villas como Montefrío, Íllora, y sobre todo Moclín, pero debió jugar un papel importante en su momento, mayor del que las fuentes y la investigación le han dado.

Está a la espera de una intervención arquitectónica de consolidación-conservación, concretamente en el recinto superior de la alcazaba, que esperamos se lleve a cabo en fechas próximas.

BIBLIOGRAFÍA
ACIÉN ALMANSA, M. (1999): Los ţugūr del reino de Granada. Ensayo de identificación. Castrum, 5, Archéologie des espaces agriares méditerranées au Moyen Âge.Murcia, pp. 427-438.
BARRIOS AGUILERA, M y MARTÍNEZ RUIZ, J. (1984): Contribución a la toponimia andaluza. Loja y su tierra. Historia y lingüística (según el Libro del Repartimiento), Foro de las Ciencias y de las Letras, 7-8.
DE LUQUE MARTÍNEZ, F. (2003): El Castillo de Píñar, análisis estratigráfico de las estructuras en superficie. Granada.
FERNÁNDEZ DE CORDOBA, F. (1961): Historia y descripción de la antigüedad y descendencia de la Casa de Córdoba, Boletín de la real Academia de Córdoba de Bellas Letras y Nobles Artes, 81. 1961.
JIMÉNEZ PUERTAS, M. (2002): El poblamiento de la tierra de Loja en la Edad Media, Universidad de Granada, 2002.
LAFUENTE ALCÁNTARA, E. (1868): Relación de algunos sucesos de los últimos tiempos del reino de Granada, Madrid.
MALPICA CUELLO, A. (1987): El Castillo de Zagra y el alfoz de Loja a fines de la Edad Media. Homenaje al profesor Juan Torres Fontes. Murcia II. 1987.
MALPICA CUELLO, A. (1996): La alquería nazarí de Bordonar en la Vega de Granada. Estudios de historia y de arqueología medievales-XI. pp. 313,348.
PALENCIA, A. (1909): Guerra de Granada, Madrid.
ROSSELL, C. (1953): Crónicas de los Reyes de Castilla. Madrid.

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Comentarios

1

Muy interesante


El estudio arqueológico realizado por el autor de este artículo en el castillo de Zagra me parece ejemplar, dado que no se queda en la descripción de los elementos, que suele ser habitual en las intervenciones arqueológicas, sino que plantea, a mi entender muy adecuadamente, las fases de construcción y modificación del castillo, asignándoles incluso una cronología aproximada. Además, con la virtud de dar a conocer, de forma muy clara pero científica, esta información al conjunto de personas interesadas en el tema en un tiempo muy breve. Si a partir de este estudio ya se llegan a importantes conclusiones, las posteriores intervenciones que al parecer se plantean, creo que pueden ofrecer datos fundamentales sobre un período histórico que, a pesar de numerosos estudios sobre fortificaciones, aún plantea numerosos interrogantes. Me llama la atención la primera fase constructiva, consistente en una torre de tapial, que aunque puede relacionarse con las torres de alquería, su localización en un cerro o peña es excepcional. Tal vez pueda relacionarse con una hipotética primera fase constructiva de la torre de Pesquera, muy cercana a Zagra e igualmente situada sobre un espolón rocoso, que parece corresponder a una estructura rectangular de tapial, aunque las posteriores modificaciones no permiten verlo claramente sin un estudio arqueológico más detenido. En Pesquera, el poblamiento asociado a la torre parece iniciarse en la segunda mitad del siglo XII o primera del XIII. Sería interesante conocer si este tipo de construcciones tienen paralelos en otros lugares de la frontera con Castilla.
Comentario realizado por Miguel. 22/2/07 3:13h
2 ¡¡¡Por fin un buen artículo!!! Qué se retiren los malos!!
Comentario realizado por Andrés. 22/2/07 13:44h
3

Un articulo genial


Me complace leer un articulo tan bien documentado y estructurado, se nota que el autor es un buen profesional, ante todo mis felicitaciones.
Comentario realizado por perla. 23/2/07 15:28h
4

Felicitaciones por un trabajo bien hecho.


Quiero felicitar al autor del buen trabajo realizado sobre el Castillo de Zagra. Sería importante que en presupuestos próximos de la Junta de Andalucía, se tuviera en cuenta la reconstrucción de la fortificación, así como de ir creando un entramado histórico-cultural de esta zona. Animo a los profesionales, en el tema, a realizar trabajos que den a conocer la historia de nuestra tierra desde los inicios más tempranos.
Comentario realizado por Eduardo. 25/2/07 12:09h
5

Felicitación


Quiero felicitrarle por el excelente artículo y le animo a que continúe su labor investigadora sobre el castillo de Zagra. También le animo a que divulgue sus interesantes conclusiones y a que ayude a una futura reconstrucción de este singular monumento tan abandonado. Muchas gracias.
Comentario realizado por Juan Bautista Arjona Mateos. 27/2/07 12:47h
6

información al respecto.


En el castillo de Iznájar, tras un importante trabajo arqueológico llevado a cabo en él, el Ministerio de Cultura ha concedido más de 300.000 euros para su reconstrucción. Nos gustaría que esto mismo se repitiera con el castillo de Zagra. Ayudemos desde el Ayuntamiento y el pueblo, en general, a que estos profesionales de la arqueología sigan su trabajo. Entre todos podremos conseguir reconstruir nuestra historia para gozo y disfrute de nuestras generaciones futuras. Un saludo y muchas gracias.
Comentario realizado por Eduardo. 4/3/07 3:45h
7

Que hace la ministra de "incultura"


¿Qué hace la ministra de inclultura inauguranco la restauración del Castillo de Iznájar? ¿Porqué le dan tant dinero a este castillo, mientras otros se caen a pedazos a diario?
Comentario realizado por Perico. 5/3/07 4:57h
8 no se han identificado niveles emirales en la torre de la supuesta al-qasaba? porque sigue todos los patrones establecidos y comprobados en otras zonas, tanto de málaga como de valencia y cataluña, de constitución de torres/burûy en altura en un primer momento de conquista. Posible reocupación y reutilización? no se... me gustaría ver los materiales de la excavación, la verdad.
Comentario realizado por yomismo. 18/3/07 16:41h
9 te puedo decir que no se han identificado esos niveles emirales. Los restos cerámicos que se encuentran en el tapial de la torre son nasries o de ultima etapa almohade, por lo que nos dan un post-quen. Lo siento, a mi tambien me hubiera gustado identificar más periodos históricos, pero.......
Comentario realizado por autor. 20/3/07 9:42h
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19.05.07


hola!
soy de este pueblo natal y he leido este questionario que esta muy bien y muy real y me olgullece haver nacido en este pueblo tan maravillosos pero mis padres tuvieron que buscarse la vida en otro lado.
Comentario realizado por josé. 19/5/07 13:40h
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Muchos como este.


`Mi sicero agradecimiento al autor por el interés mostrado por el castillo de mi pueblo, por la calidad del artículo y por su divulgación. Personas asi nos hacen mucha falta en Zagra.
Comentario realizado por Rafael Pérez. 2/1/08 5:28h
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Enhorabuena y gracias


En primer lugar felicitar al autor del artículo por el trabajo realizado, muy poco se conoce sobre el Castillo de Zagra y prácticamente nula es la importancia que se le ha dado a lo largo del tiempo.
Y en segundo lugar, gracias por escribir e intentar darnos a conocer más, sobre nuestras raices.
Es necesario que se intente desvelar la historia de éste emblema de nuestra localidad, y devolverlo a un estado aceptable para que generaciones futuras puedan disfrutar de él, tanto del monumento en sí, como de la historia que forma parte. Además de continuar con las intervenciones arqueológicas y de documentación en las escasas fuentes históricas en las que se hace referencia al propio castillo, también sería muy interesante tratar la relación que hubo entre el castillo y las diferentes fortificaciones de la zona, tanto las que aún perviven como las que por desgracia ya han desaparecido.
Saludos.
Comentario realizado por José Antº. 19/1/08 4:42h
13

Agredimiento y dudas


Hola Juan, soy Ruben, concejal del ayuntamiento de Zagra, en primer lugar dirigirme a usted para agradecerle todo el esfuerzo que esta dedicando a nuestro y tambien ya su castillo. Se que son muchas las horas dedicadas, no solo al estudio historico y arqueologico, sino a la preparacion de documentos para las diferentes instituciones y asi conseguir conjuntamente con el ayuntamiento el apoyo economico necesario. Por eso y por que en un pleno me motivo por verlo entusiasmado exponiendo el proyecto, darle las gracias.
Hay dos cosas que tengo en duda, pues usted un entendido en el tema, me gustaria me resolviera, una es que desde pequeño y no se por donde me viene eso, creo que por un libro sobre Zagra, pero no me haga mucho caso, siempre he pensado que el nombre de Zagra significaba punta, como punta de flecha o punta de espada, por situarse en la frontera de proteccion, pero ya le digo, no estoy muy seguro, y nunca he escuchado el toponimo de peña.
( la duda es si es correcto de de punta )
Y la otra cosa, que seguro tendra en cuenta, aunque se que no pertenece al castillo pero si creo tiene relacion, segun se mira por agujeros en la pared del castillo ( segun el mapa E1 ) se ven diferentes torres y segun dicen servian como referente para invasiones, por que en ellas se encendian fuegos y se divisaban con muchisimo tiempo antes del enfrentamiento.
Pero ya le digo posiblemente sean leyendas o invenciones para enriquecer mas la magia del Castillo.
Un saludo y gracias por todo.
Comentario realizado por RUBEN. 14/5/09 6:02h
14

refrán


No quieron ni carne de cabra, ni gente de zagra.
Catetos!!!!!
Comentario realizado por lojeño. 12/7/09 0:35h
15 Hace dos meses que ví la duda de Rubén (13 arriba) sobre el topónimo de Zagra y decidí esperar por si había respuesta de parte del autor del artículo. El comentario 14 arriba me ha decidido a escribir...
No sobre el comentario 14, sino como muestra del respeto que me merece Rubén, a quien no conozco, por la manera de expresar su agradecimiento por la atención que se dedica mucha o poca, a las cosas que ama. No te conozco, Rubén, pero si nuestra labor como profesionales tiene sentido es por la respuesta que personas como tú nos dan a los que nos dedicamos a esto. Y te tuteo porque como dice la canción "je dis tu a tous ces que j´aime, meme si je ne les connais pas..."
Zagra es la transliteración castellana de la palabra árabe sajra, literalmente peña, pero en un sentido también punto fuerte. No tiene pues que ver con punta de flecha o espada, es la pronunciación castellana de una palabra árabe.
Las torres que mencionas que se ven desde el castillo son efectivamente atalayas de vigilancia de los accesos y vías de paso.
Uno agradece encontrar gente como tú, como vosotros.
Comentario realizado por Jose Manuel Torres Carbonell. 13/7/09 6:34h
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refrán


En España a los que hemos nacido en un pueblo se nos llama catetos, pero a los que han nacido en un lugar como el lojeño, se les llama catetos refinados. Ah! y ahora vas y lo cascas.
Del refrán de tu pueblo qué decir, lo conocen en toda España lojeño, tan ofensivo es que no lo dejan poner ni aquí.
Comentario realizado por Zagreño. 28/8/09 0:59h
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agradecimiento por el articuo


Sin pensar que esta pagina existia, me la he encontrado y me ha dado alegria .
te doy las gracias. Juan Alonso Cañadas. por el tiempo que has dedicado a zagra.Yo, como Zagreño , me siento muy orgulloso de mi pueblo,y desde ahora tambien me siento orguso de usted.
Gracias

Y si ahora no hago alguna mension al refran 14 es como si despues de comer bien no tomaras postre:

quiero decirle al de loja ;y con esto me estoy poniendo a la misma altura de el.que en loja hay tambien un refran que dice : la que no es pu...es coja

comentario realizado por manolo
Comentario realizado por manolo. 31/8/09 4:53h

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