Intervención arqueológica de apoyo a la consolidación del Torreón SE de la Alcazaba de Guadíx (Granada). Campaña 2005

Encarnación REYES MARTÍNEZ y Bilal SARR MARROCO. Arqueólogos.
14/7/05

1. Contextualización de la actuación arqueológica. Guadix

La comarca como la ciudad de Guadix constituyen uno de los asentamientos humanos más antiguos de la Península Ibérica. Aquí se establecieron distintos grupos humanos desde la prehistoria de cuya presencia son testigo los restos arqueológicos que han llegado hasta nosotros.

Tras la ocupación de distintos pueblos el territorio accitano pasó a formar parte de las zonas dominadas por los bastetanos, con centro en Basti. A estos pueblos se les atribuye la primitiva fundación de Acci. Fenicios y cartagineses se establecieron también en la zona atraídos por su riqueza mineral en plomo, hierro y plata. Será con los romanos cuando la ciudad adquiera mayor importancia, Guadix perteneció al dominio romano desde el 214 a. C. e incluso antes, en la etapa de la Segunda Guerra Púnica.

La ubicación de la colonia, según se desprende de los estudios realizados por Pastor Muñoz (1), se localiza sobre la actual ciudad, aprovechando el antiguo poblado indígena, este hecho lo ponen de manifiesto la abundancia de restos epigráficos y numismáticos alusivos a la colonia.

A pesar de la importancia de todo lo expuesto con anterioridad es bastante escasa la información que disponemos de la ciudad de Guadix en época altomedieval, y más aún, sin consideramos la importancia de la ciudad durante la Edad Antigua. Aún no se ha establecido su organización, pese a que en los últimos años se ha contado con los importantes datos aportados por la Arqueología, e incluso la elaboración de un Proyecto de Arqueología Urbana.

La llegada de los musulmanes a la ciudad se produce con casi inmediata posterioridad a la batalla de Guadalete, en el 711.

A partir de este momento Acci pasaría a denominarse por algún tiempo Madina Bani Sami, pues aquí se asentó la familia de los Banu Sam, y más tarde tomaría el nombre de Wadi- As.

En el siglo IX ya formaba parte de la cora de Elvira. `Abd al-Rahman III había convertido a la ciudad de Guadix, dada su situación privilegiada, en escala entre Córdoba y el puerto de Pechina. De las referencias aisladas que aparecen en las fuentes árabes, parece deducirse que la ciudad como tal se configura después del proceso de formación del Estado islámico (siglo X). Según Ibn al Jatib (2) antes del califato, Sawwar mandó construir algunos husun en la zona, sin embargo en al-Muqtabis III (3), se cita a la ciudad de Guadix, aunque sin mayores detalles. Con posterioridad, en el al-Muqtabis V, no aparece referencia a la misma aunque sí a las fortalezas de Guadix.

Cabe suponer que existiría un núcleo, más o menos configurado, y que en este periodo se levantase la Alcazaba, tal y como ocurre en Almería. Se trata de un período en el que se está produciendo la formación definitiva del Estado islámico.

A partir de este momento Guadix es un núcleo ya formalizado, tal y como queda constatado por la referencias de los geógrafos andalusíes, que mencionan a Guadix como una gran ciudad cabeza de un distrito situado entre Almería y Granada. Pero no se hacen precisiones acerca de su estructura urbana, que sólo a niveles arqueológicos podrá ser desvelada.

En el siglo XI es un territorio fluctuante entre ambas taifas, y está su espacio conformado por castillos que guardan su paso, Cabrera o Alicún, y alquerías como la de Graena. A finales del siglo XI la ciudad se encontraba en poder almorávide, tras la vuelta de Marruecos de del sultán Yusuf Ibn Tashfin y su conquista de todo Al Andalus.

Su importancia estratégica queda demostrada en su participación en los combates con los almohades.

El peso de Guadix se refuerza en época nazarí. El propio Muhammad I se tituló alcaide de Guadix (4). De lo que se infiere importancia de su alcazaba, que depende directamente de la familia real, como se pone de manifiesto en toda la historia política del Reino de Granada y especialmente en la fase final, cuando durante la Guerra de Granada es refugio de los monarcas destronados. La conquista castellana se produce en 1489, como consecuencia directa de a campaña contra Baza que más tarde supondrá la caída de Almería.

Por lo que respecta a su configuración histórica, tal y como señalan Carlos Asenjo (5) y Maryelle Bertrand (6), en los primeros siglos de dominación musulmana el actual Guadix tan sólo era un castillo situado en la actual alcazaba y un poco mas, debido a que la población se encontraba dispersada por todo el territorio. Será progresivamente a partir del siglo X en adelante se reagrupe la población. Con anterioridad, sabemos por la crónica de Ibn al-Jatib que se había un hisn. En al-Muqtabis V (7) se citan las fortalezas de Guadix pero sin hablar de la ciudad, aunque con toda probabilidad ya habría un núcleo configurado, es lo que se identificaría con la primera ciudad llamada madina Bani Sami. Ya en el siglo XIII al- Idrisí la menciona como una ciudad importante, y un lugar de paso. Ya en tiempos de la formación del reino nazarí ocupa un papel importante. Ibn al-Jatib nos habla de su fortaleza diciendo que pertenece a la gente de la corona y es sede real. Residen en ella familias de rancio abolengo y otras que por sus propias acciones alcanzaron nobleza. Por todo lo expuesto no es necesario aclarar la gran importancia que tuvo esta plaza con su alcazaba.

Del Guadix del siglo XV tenemos la reconstrucción que hace Carlos Asenjo (8), quien establece s una superficie de 10 ha para la ciudad y 30 ha para los arrabales. La zona más eminente estaría ocupada por la Alcazaba, que algunos autores, como se ha dicho, adscriben el periodo califal. Sin embargo las sucesivas remodelaciones, y las pocas respetuosas restauraciones, impiden a falta de un profundo análisis arqueológico las fechas de su evolución. La construcción de la muralla que defendería la madina, es establecida, aunque sin precisar por qué, en el periodo almorávide por Asenjo (9). En su interior se edificó la mezquita aljama (10), aunque no debió ser la última ya que, según hablan las fuentes castellanas, existió otra mezquitilla que pronto fue demolida incluso se sabe de la existencia de una sinagoga.

Pero de todo ello las estructuras más eminentes son las pertenecientes al perímetro defensivo, es decir las murallas.

Los numerosos arrabales que había en Guadix, estaban cercados por una muralla exterior. En ella se habría una serie de puertas, de las que sólo quedan algunos restos trasformados, y algunos otros que se van recuperando gracias a la aportación de la arqueología.

2. El recinto amurallado. La Alcazaba.

Las estructuras existentes corresponden, por un lado, a las cercas de la madina y, por otro, a la alcazaba propiamente dicha, en la zona más alta de Guadix (952 metros aprox.). La alcazaba Guadix fue declarada BIC en 1931. En Noviembre del 2000 paso de a ser de propiedad pública ya que con anterioridad a esta fecha de propiedad eclesiástica.

La alcazaba ocupa, la mayoría de las veces, un lugar esencial en el paisaje de Al-Andalus. Sin embargo, por la forma de sus construcciones, su morfología y emplazamiento frente a la ciudad y los vínculos que mantiene con ésta, la alcazaba se presenta también bajo facetas muy diversas, que traducen en buena medida la naturaleza del poder instalado en aquel espacio fortificado (11).

Entre los diversos tipos de alcazaba que podemos encontrar en Al-Andalus, la alcazaba accitana podríamos encuadrarla dentro de aquellas que tienen un hábitat permanente con vida cotidiana, con cierta proximidad a la mezquita aljama, emplazamiento más o menos central y encastillamiento. Este tipo de alcazaba está muy mal determinado, pues los ejemplos conocidos no son muy numerosos. Se trata de Loja en época nazarí, pero también Baza cuyos fragmentos de tapial pueden escasamente reseñar la forma de la fortaleza, además de la que es objeto de este estudio (12).

La alcazaba accitana está situada en el centro de la población y en su parte más elevada. Tiene una planta ligeramente rectangular, redondeada en su ángulo sur (13). Todas las murallas del conjunto están construidas con tapial, levantadas sobre muros de nivelación de mampostería que disponen de zarpas. El conjunto estructural se encuentra muy remodelado a través del tiempo por diferentes obras de restauración (Gómez Moreno), la última de las cuales, realizada alrededor de los años cincuenta, modificó considerablemente lo que sería su estructura originaria.

De los tres recintos que la componían, el tercero tenía su acceso desde la madina por el lienzo noroeste, a través de un portillo muy transformado. Este recinto con forma de L abriga al primero y más elevado por los lazos NO y NE, carece actualmente de torres para la defensa, y era el sector en contacto con el interior de la madina. Sólo posee una gran torre hacia el exterior en el ángulo O.

El segundo recinto rodearía al primero por los lados sur y sudeste, disponiendo de un total de tres torres, dos pequeñas que salen de la parte redondeada que da al sur y otra, la de mayor tamaño de las torres exteriores construida en tapial de cal y canto debió tener varias plantas ya que se encuentra rellena de escombros, si bien en su parte superior hay un receptáculo con muros de hormigón de cal que parece un aljibe.

El primer recinto, ubicado en el interior del conjunto, dispone de cuatro torres. La única que se asoma a la muralla exterior está situada en el lienzo SO, es maciza, construida en tapial y tiene un aljibe en su terraza, a la que le falta la bóveda. Otras dos torres, unidas entre sí por un paño de muralla con su adarve, están situadas al sur y son de planta rectangular. Son macizas y están construidas con tapial, conservando grandes trozos de paramento enlucido con mortero de cal original, apreciándose en algunas zonas esgrafiados en forma de espiga.

En este recinto y ocupando el centro de la alcazaba se alza una gran torre de homenaje, de planta cuadrada y construida con tapial, de la que aún se conservan importantes restos.

Este recinto albergaría además, a manera de una pequeña ciudadela, otras edificaciones o servicios propios de una fortaleza, así uno o varios aljibes, y el maqaber o cementerio, además de almacenes y habitaciones privadas para uso de notables musulmanes o sirvientes de la fortaleza.

El principal problema es saber el perímetro exacto que ocupó la alcazaba. En un principio durante el Emirato se aprovecharía mediante la restauración oportuna el viejo castillo hispano-visigodo en el sector más alto del recinto, después en el Califato, se acabaría por configurar el espacio de la alcazaba, cuya construcción seguramente se extendió hasta época Zirí, ya que la solución de continuidad entre las técnicas constructivas de la muralla de la alcazaba y las murallas de la medina acusan este dato; la primera con mampuestos y la segunda, con tapiales. En ningún caso aparece la técnica de sillería.

El recinto amurallado de la ciudad de Guadix se encuentra cerrando los barrios situados al norte de la alcazaba. El principal elemento conservado es el torreón del Ferro, situado en el ángulo noroeste del antiguo recinto amurallado, que conserva restos de los lienzos de las murallas N y O que partían de ella. Se trata de una torre de planta cuadrada de 7’5m de lado, construida de muros de tapial de cal y canto sobre zarpa de mampostería y conserva una altura aproximada de 17 metros. En este aún se observan las huellas de los mechinales y restos de su enfoscado. La torre estaría maciza a excepción del tercio superior. Este estaría formado por una gran habitación, que en la actualidad ha perdido su cubierta, y que comunicaría los adarves de los lienzos de muralla situados en sus flancos S y E. Aún se conservan los dos vanos, reforzados en ladrillo que darían acceso desde estos hacia el interior. El vano S se ven las vigas de madera del dintel.

La construcción se encuentra rematada por un almenado que se conserva de forma irregular en cada uno de sus lados. Así, en el frente N se observa la existencia de tres almenas; en su lado E, el almenado ha desaparecido en su totalidad; en el S sólo se aprecia una almena, mientras que el O posee una almena central y el resto de la coronación aparece en forma de peto.

En este sector de la muralla se realizó una intervención arqueológica de apoyo a la restauración en los meses de Julio y Agosto del 2004. Como resultado, entre otras cuestiones, se puso al descubierto parte de una torre maciza de tapial de cal y canto que permanecía oculta bajo los escombros. Los materiales cerámicos estudiados en la intervención arqueológica dieron una cronología almohade a este sector del recinto amurallado.

Próxima a ella y en el tramo de muralla que sale por su cara sur, se encontraba uno de los accesos a la ciudad, de la que se conservan restos entre edificaciones posteriores, así como la calle en rampa, de 1,70 metros de ancho, delimitada por dos muros de tapial muy rico en cal, y que tras un recodo conducía hasta la puerta.

La muralla oeste, paralela a la actual calle de San Miguel, llegaba desde el torreón del Ferro hasta el ángulo oeste del tercer recinto de la alcazaba. Parte de sus restos, los más próximos al torreón, se pusieron al descubierto al derribar unas casas que había adosadas a ella; es posible que todavía se encuentre oculto entre edificaciones posteriores y otros lienzos de muralla aparecen ininterrumpidamente a lo largo de la calle Almorejo, y le sirven a ésta como muros de contención, aparecen hasta ocho torres con lienzos de muralla intermedios, todo ello nos hace darnos una idea de la fortificación de la ciudad por esta zona. Están construidos con tapial de cal y canto, presentando bases del mismo material de mayor anchura que deja zarpas de metro y medio.

De la parte de la muralla orientada al norte quedan, además del lienzo que entesta en el torreón del Ferro, otro discontinuo que se extiende desde la fachada posterior del palacio de Villalegre hasta las cocheras del palacio episcopal, que se levanta sobre la muralla, y un tramo aparecido en la plaza de las Palomas. Las excavaciones arqueológicas realizadas recientemente tanto detrás del Palacio de Villalegre como en la plaza de las Palomas vienen a confirmar esta línea de muralla.

Del tramo que cerraba la ciudad al sudeste son pocos los restos que quedan visibles aunque se conserva casi todo su trazado en la parte trasera de las casas de la actual calle Ancha. Seguramente toda la fachada sudeste del palacio de Peñaflor, así como sus torreones, se han construido sobre la muralla, de la cual quedan restos visibles y evidencias claras de su existencia.

De todas las puertas que tuvo la muralla no se ha conservado ninguna, sólo quedan algunos restos trasformados, y algunos otros que se van recuperando gracias a la aportación de la arqueología.

2.1. El torreón Sureste

Es la torre de mayor tamaño de las torres exteriores situadas en el segundo recinto amurallado de la alcazaba. La torre tiene una planta rectangular de 11´5 x 6`5 m. La fábrica que presenta es de tapial de cal y canto con reforzamiento de ladrillo en las esquinas. Se pueden observar dos plantas. La primera situada en la base se encontraba rellena de escombros y sellada con dos muros contemporáneos en el frente sur y en el frente norte que han sido retirados. En la planta superior hay un receptáculo con muros de hormigón de cal que parece ser un aljibe. Esta planta tiene un vano de entrada de pequeñas dimensiones en la cara oeste. La torre está coronada por almenas.

Esta torre como el resto de la alcazaba ha sufrido abundantes restauraciones y reparaciones con hormigones modernos y materiales totalmente ajenos a la fábrica original.

Actualmente las mayores pérdidas de material se encuentran en la fachada S del torreón, precisamente en este frente se han efectuado los trabajos de consolidación.

3. Antecedentes arqueológicos

En 1986 se realizó una excavación de apoyo a la restauración en la zona más alta de la alcazaba (14). Dio como resultado la documentación de una serie de estructuras internas: aljibe, conducciones de agua, patio, muros, etc. Todo ello sobre el suelo virgen, constituido por arcillas verdosas muy compactas. Las estructuras documentadas fueron datadas a partir del s. X. Algunos fragmentos ibero-romanos que aparecieron mezclados con otros hispanomusulmanes estaban en una posición secundaria, provenían de otras excavaciones no arqueológicas cercanas o cabía la posibilidad de que viniesen de otra parte del cerro, muy remodelado y modificado por obras de aterrazamiento y nivelación.

4. Seguimiento arqueológico de los trabajos de consolidación del torreón Sureste de la Alcazaba de Guadix

Ante la necesidad de atajar el progresivo deterioro de los diferentes elementos de la alcazaba de Guadix se ha efectuado un proyecto de consolidación del torreón SE de la alcazaba accitana. Durante el mes de diciembre del pasado 2004 se llevó a cabo un seguimiento de los trabajos de consolidación de esta torre. Posteriormente, en los meses de Febrero y Marzo del 2005 se ha desarrollado una excavación arqueológica de apoyo al proyecto de consolidación.

La primera actuación que se lleva a cabo sobre el torreón S-E consiste en la consolidación del edificio por medio de estructuras de andamiaje y correas de seguridad. Los andamios se levantan en la cara sur, la más afectada del edificio y las correas se colocan circundando toda la torre en su parte superior. Con ello se consigue frenar el proceso de agrietamiento de los muros favoreciendo la estabilidad del edificio y la seguridad de los operarios. Para controlar si las grietas continuaban ensanchándose se fijaron pequeños parches de yeso que avisarían de la posibilidad de desprendimientos.

Los trabajos continuaron en la cara norte del torreón evacuando los escombros y materiales que se habían desprendido del interior del edificio. Estos se encontraban acumulados sobre el tejado de la habitación que encontramos apoyado a la cara sur del torreón y que pertenece a la casa ubicada frente a esta parte de la alcazaba.

Una vez retirados estos materiales se inicia el vaciado de las bolsadas de escombros depositadas aquí cuya procedencia seguramente es de excavaciones no arqueológicas cercanas a la alcazaba. El relleno presenta una matriz de textura mixta (arenosa y limo-arcillosa) contiene numerosas inclusiones de material de construcción contemporáneo (tejas, ladrillos, bloques de hormigón), cerámica (nazarí, moderna, actual), metal, plástico, cristal, vidrio y restos de fauna.

Probablemente el torreón fue rellenado de materiales para ser posteriormente cegados los vanos de la cara sur y de la cara norte. La entrada de la cara norte se había cegado con un murete de ladrillos de 0’70 m de grosor y la entrada de la cara sur se había cerrado con un muro de mampuestos de tamaño mediano e irregular y cascotes de ladrillo todo unido con mortero. Ambos son de época reciente.

Para facilitar los trabajos de vaciado del relleno se procedió a abrir un boquete de 1´30 m de alto por 0’70m de ancho en el muro de ladrillo de la cara norte. Posteriormente se amplio a 3´03 m de alto por 1’70 m de ancho puesto que se vio claramente que era una estructura ajena a la estructura original del edificio. El interior de la torre pudo medirse una vez retirados la mayor parte de los escombros, presentando unas dimensiones de 2’30 m de ancho en la cara N y 2´ 70m en la cara S por 5’35m de largo.

Se decide por motivos de seguridad no retirar el muro de la cara S de la torre. Dicho muro presenta unas dimensiones de 2’20m de alto por 2’30m de ancho. Se rebaja en 0’20m para nivelarlo con la finalidad de apoyar sobre él parte del andamiaje.

5. Desarrollo de la excavación y estratigrafía.

Sondeo I

Este primer sondeo se ubica dentro del torreón S-E de la alcazaba. Las dimensiones que presenta son de 2´70 m x 3´60 m. Antes de describir las diferentes UEN se ha de advertir que sobre este sector se había actuado anteriormente con motivo de los trabajos de consolidación de esta torre-puerta (Diciembre-2004). Para dichos trabajos fue necesario retirar de forma manual la acumulación de escombros sitos dentro del edificio. Una vez que se llegó a una capa de relleno estable se paralizaron los trabajos de evacuación de escombros para utilizar dicha capa como suelo de apoyo de la estructura metálica que ha ayudado ha consolidar el torreón SE.

El punto 0,0 a partir del cual se han tomado las mediciones se ubica en la esquina NE del torreón SE.

La UEN 001 se compone de una matriz de textura mixta (limo-arcillosa y arenosa) de tonalidad parda. La matriz soporta las inclusiones que son de material de construcción contemporáneo (teja, ladrillo), cerámica (contemporánea, moderna, medieval) y restos de fauna. La cota inicial de la UEN 001 es de 0´64 m y la cota final es de -0’15m.

A la misma cota inicial de la UEN 001 se identifican dos muros uno de ladrillos y otro de mampostería. El muro de ladrillo se desarrolla a lo largo de la pared E del interior de la torre y el muro de mampostería en la pared O. Ambos se describirán más adelante en el apartado de análisis de las estructuras. A 0’44m junto al muro de ladrillo aparece una de las jambas de una puerta cuya cronología se ha fechado en torno al siglo XI. A 0’21m aparece igualmente la jamba junto al muro de mampostería. No se ha podido documentar en su totalidad las dimensiones de las jambas al no ser posible retirar los escombros en la parte final del interior de la torre ya que en este sector se encuentra una estructura metálica levantada para consolidar el torreón.

Bajo la UEN 001 se localiza la UEN 002 que presenta una matriz de textura arenosa y de tonalidad parda oscura. Es una acumulación de materiales más compacta. La matriz soporta las inclusiones que son de cerámica (medieval, moderna), material de construcción fragmentado (teja, ladrillo), huesos y metal. Es una acumulación de materiales depositada con anterioridad a la UEN001 y presenta una delimitación en forma de cuña. La cota inicial es de 0’02m y la cota final es de –0’22m.

Una vez retirada esta capa aparece bajo la unidad anterior un suelo en pendiente cuya cota más alta, situada en la entrada de la torre, es de 0’12m y la más baja situada al interior de la torre es de –0’22m. Este suelo que se identifica con la UEN 003, se realizó con tierra y cal grasa (muy abundante) apisonada junto con pequeños ripios y fragmentos de ladrillo. Se encuentra bastante deteriorado por procesos posteriores (las UEN anteriormente descritas).

La UEN 003 es la última que documentamos en el Sondeo I. Se decide continuar la excavación a continuación del primer sondeo inmediatamente al exterior de la entrada N de la torre.

Sondeo II

Se traza con unas dimensiones de 4 x 4m y una orientación E-O junto a la cara N del torreón. Antes de empezar a documentar la primera UEN es necesario retirar una capa de hormigón de varios centímetros de espesor y que como se puede apreciar en la fotografía servía como pista de campo de fútbol del antiguo seminario.

La UEN 001 es una gruesa capa de 0’50m de potencia compuesta por una tierra de tonalidad parda oscura y textura mixta (arenosa y limo-arcillosa). Se trata de una acumulación de materiales de relleno depositados para nivelar el suelo y poder sobre este construir la pista de fútbol. Los materiales encontrados lo ponen de manifiesto pues se han documentado abundantes fragmentos de cerámica especialmente contemporánea, fragmentos de ladrillos y tejas, cristales, goma, metal, cal y restos de fauna.

Bajo la UEN 001 a una cota de –0’50m encontramos la UEN 002. Es una capa de tonalidad parda clara y textura arenosa. Se trata de un suelo o capa de tierra y cal apisonada que se extiende sobre una acequia con la finalidad de cubrirla. Entre esta capa se ha documentado escasa cerámica de época moderna y fragmentos de ladrillo y tejas. Este suelo se encuentra muy deteriorado por procesos posteriores relacionados con movimiento de tierras. Bajo este suelo se ha identificado una canalización (E001) que con seguridad podemos fechar en época moderna.

No se ha seguido rebajando en este sector central del sondeo para no dañar esta estructura. Sin embargo se ha continuado con los trabajos a ambos lados de esta canalización. Como resultado se ha hallado justo en la esquina N-O del sondeo a una cota de –0’66m otra canalización (E002) de época medieval. Esta construida con ladrillos en su base y tejas situadas a los laterales para facilitar la conductividad del agua.

La UEN 003 se localiza justo en la esquina SO, tratándose de una mancha de arcilla que encontramos a -0’38m. Esta arcilla se ubica al inicio de la zarpa del torreón. La presencia de esta UEN nos pone de manifiesto que realmente el torreón sureste no era una estructura maciza sino una torre-puerta. La zarpa que está a una cota de -0’37m se extiende a lo largo de todo el muro de la torre incluido en este sondeo.

Se decide dejar a este nivel el sondeo II, identificándose como última unidad estratigráfica la UEN 004 a una cota de –0‘60m. Es un nivel de tierra de tonalidad parda oscura de textura arenosa y muy compacta en el que no hemos encontrado material cerámico.

Sondeo III

Se traza en la plataforma superior de la alcazaba al O del torreón. El sondeo III tiene unas dimensiones de 2’50m de ancho por 4’80m de largo. Se encuentra a una cota de 5’25m.

Este sondeo se realizó con la finalidad de encontrar la continuidad de un muro que venía a morir en superficie a escasos metros del adarve del torreón. Una vez rebajada la superficie original se continuaron los trabajos en este sector a pesar de que se descubrió que el muro no tenía continuidad en ninguna dirección.

La UEN 001 localizada a nivel superficial, y por tanto a 5’25m, esta compuesta por un relleno de tonalidad parda clara y textura limo-arcillosa y suelta. Las inclusiones tanto de cerámica (contemporánea y medieval mezcladas) como de material de construcción son escasas.

Bajo la UEN 001 encontramos la UEN 002 a una cota de 4’63m. Se trata igualmente de un relleno de materiales depositado con anterioridad a la unidad estratigráfica anterior. Se compone de una matriz más compacta de textura mixta (arenosa y limo-arcillosa), de tonalidad parda oscura. Encontramos entre las escasas inclusiones diversos fragmentos de cerámica algunos pertenecientes a un ataifor melado de época almohade, junto con otros fragmentos de diversas épocas, material de construcción fragmentado y metal.

Bajo esta unidad encontramos parte del lienzo interior del recinto amurallado. Se extiende a lo largo de todo el perfil E del sondeo.

Sondeo IV

Situado igualmente en la plataforma superior de la alcazaba a continuación del sondeo III. Entre ambos sondeos se deja un testigo de 2m. Se encuentra a una cota de 5’44m con una orientación E-O al igual que el sondeo III.

La primera UEN identificada se encuentra a nivel superficial y tiene una potencia de 0´66 m. Se compone de una tierra de tonalidad parda clara y textura limo-arcillosa suelta. La matriz soporta las inclusiones que son de cerámica (mezclada), hueso y pequeños fragmentos de material de construcción.

Por debajo se localiza la UEN 002 a una cota de 4´78 m. Se trata de un suelo o capa de tonalidad grisácea conformada por tierra y cal apisonadas con algunos fragmentos de cerámica (islámica) y ladrillo.

Se decide dejar a este nivel el sondeo al encontrarnos ante el mismo tipo de pavimento que en el sondeo anterior.

Sondeo V

Una vez finalizados los trabajos en el recinto superior de la alcazaba se establece que se continúe la excavación en el sector más inmediato del torreón SE ya que nos encontramos realizando una excavación de apoyo a la consolidación y restauración del citado edificio.

El sondeo V se localiza al NE del sondeo II y a 4m hacia el N del torreón. Tiene unas dimensiones de 4 x 3m.

Una vez retirado el pavimento de hormigón de la pista de fútbol se documenta la UEN 001 a una cota de –0’05m. Al igual que en el sondeo II la UEN más superficial presenta una matriz de textura mixta (limo-arcillosa y arenosa) y una tonalidad parda clara. Es una capa de tierra de 0’30m de potencia que se encuentra mezclada con material de construcción fragmentado, restos de fauna y restos de cerámica de diversas épocas. Es una UEN que cubre el sondeo de forma homogénea. Se trata de un acopio de materiales que de manera intencionada se ha depositado aquí para construir la pista de fútbol.

A continuación se identifica la UEN 002 a una cota de –0’35m. Encontramos una matriz más compacta con presencia de cal. Es igualmente una capa de tierra mezclada con cerámica, fragmentos de ladrillo, rodillos de alfar y huesos. La cantidad de cerámica documentada es muy abundante y destaca principalmente la de época nazarí.

Es una unidad estratigráfica de 0’40m de espesor lo que justifica especialmente la gran cantidad de cerámica recogida.

Bajo ésta se localiza la UEN 003 a una cota de –0’75m. Encontramos una acumulación de restos de mortero mezclados con tierra de 0’08m de espesor. La matriz es muy compacta, de textura arenosa y de tonalidad grisácea clara a causa de la abundante presencia de cal. Entre las inclusiones tenemos cerámica nazarí, fragmentos pequeños de ladrillo y restos de carbón.

Al retirar esta capa de materiales se han encontrado un suelo de ladrillos perteneciente a una vivienda y una canalización o desagüe. El desagüe (E 004) se hallaba colmatado por un relleno identificado como la UEN 005. Este relleno tiene una potencia aproximada de 0’12m. Es una tierra parda oscura y limo-arcillosa con algunos fragmentos de ladrillos muy deteriorados y que sólo ha aportado un fragmento de cerámica común de reducido tamaño.

A la misma cota que la UEN 003 identificamos la UEN 004 localizada junto al perfil E del sondeo a la mitad de éste aproximadamente. Se ha diferenciado por rellenar una pequeña estructura construida con ladrillos y tejas fragmentadas identificadas como un hogar (E 005) o estructura relacionada con el uso del fuego. Hablamos en cuestión de una matriz de textura mixta (limo-arcillosa y orgánica) y de tonalidad parda muy oscura con inclusiones de restos de fauna, carbón y un fragmento de cerámica de tamaño muy pequeño que pertenece a cerámica de cocina islámica. Este relleno tiene una potencia de 0’18m.

Sondeo VI

Se traza a continuación del sondeo V en dirección N sin dejar testigo entre ambos. Al igual que el anterior tiene unas dimensiones de 4 x 3m. La primera UEN se documenta bajo el pavimento de hormigón. La UEN 001 se corresponde con la UEN 001 del sondeo anterior y la encontramos a -0`06m. Es un relleno de tierra mezclada con cerámica de diversas épocas junto con fragmentos de ladrillo, teja, cristal y restos de fauna. Se trata igualmente de un relleno depositado de forma intencionada.

Bajo ésta identificamos la UEN 002 a una cota de –0’43m. Es igualmente una acumulación de materiales de forma intencionada pero depositada con anterioridad a la capa anterior. Tenemos aquí una capa de tierra arenosa de 0’41m de espesor, de tonalidad parda oscura con inclusiones de cerámica de época nazarí principalmente, teja, ladrillo, bloques de mortero (16) de mediano tamaño, cal y carbón.

Una vez retirado este material encontramos un suelo de ladrillos junto al perfil sur del sondeo y que forma parte del suelo de la vivienda que hemos documentado en el sondeo V.

La UEN 003 se sitúa a continuación de la anterior a una cota de –0’84m. Se trata de suelo de textura arenosa y compacta de tonalidad grisácea clara. Entre los materiales documentados a este nivel no hemos encontrado cerámica solo tenemos ladrillos muy fragmentados, cal y carbones.

Sondeo VII

Se localiza en el sector de la pista de fútbol que queda entre el sondeo V, el torreón SE y el sondeo II. Tiene unas dimensiones de 4 x 3m y una orientación E-O. Una vez retirado el pavimento localizamos la UEN 001 a una cota de –0’04m. Presenta las mismas características morfológicas que las unidades estratigráficas superficiales de los sondeos colindantes.

Bajo ésta se identifica a –0’42m la UEN 002 que al igual que en el sondeo II encontramos un pavimento o suelo de tonalidad parda clara y textura arenosa. Se trata de una capa de tierra con abundante cal apisonada que se extiende a lo largo del sector central del sondeo y que presenta algunas manchas de tonalidad rojiza que proceden de restos de ladrillos muy deteriorados. Los materiales documentados en esta capa son cerámica, un rodillo de alfar y carbones. Este suelo se sitúa al sur de un muro perimetral de tapial hormigonado localizado a lo largo de el perfil N del sondeo.

Se ha identificado en la esquina SE la UEN 003 que empieza a una cota de -0’42m y termina a -0’97m. Es una bolsada de materiales que rellena a una fosa justo al E de la esquina de la torre donde ya no hay zarpa. Presenta una tierra de tonalidad parda oscura y textura limo-arcillosa con abundantes restos de material de construcción (teja, ladrillo), cerámica (islámica y cristiana) y restos de fauna.

Sondeo VIII

Bajo el pavimento de hormigón se documenta a –0’05m la UEN 001 que se corresponde con las UE superficiales de los sondeos localizados en este sector inmediato a la zona de entrada del torreón. Los materiales documentados son interesantes especialmente por algunas piezas de época nazarí que se han recuperado casi completas.

A continuación se halla la UEN 002 que es muy diferente a la anterior. Empieza a -0’42m y es una gruesa capa de materiales de relleno compacto y duro que se extiende hasta los –0’97 m. Presenta una textura arenosa de tonalidad parda clara con una abundante presencia de material cerámico cristiano e islámico (nazarí), restos de material de construcción (teja, ladrillo), cal y restos de fauna.

Bajo esta capa aparecen un muro de ladrillo y parte de lo que parece ser un suelo ambos de ladrillos que forman parte de la vivienda documentada en el sondeo V (E001, E002) así como una estructura en negativo de planta ovalada que se ha identificado como una fosa o balsa (E003).

Rellenando a la E003 tenemos la UEN 004 cuya cota inicial es de -1’20m y una cota final de –1’62m. Se trata de una bolsada de tierra de tonalidad parda oscura y textura limo-arcillosa mezclada con materiales de construcción, cerámica (islámica principalmente), cal, carbón, huesos y escoria.

A–1’62m se sitúa la UEN 005 que se ha identificado como el estrato natural localizado dentro de la fosa o balsa. La matriz es de tonalidad rojiza de textura limo-arcillosa. En contacto con esta unidad se ha recuperado un fragmento de cerámica islámica.

Fuera de la fosa se dejan los trabajos en la UEN 006 formada por un suelo de tonalidad parda clara y textura arenosa. Presenta algunas manchas de arena de tonalidad verdosa oscura. Es una unidad muy irregular y deteriorada por los procesos deposicionales posteriores.

A falta de tiempo no se continúan los trabajos lo que dificulta tener una visión completa y un conocimiento en conjunto de este sector de la alcazaba. A pesar de ello los resultados de la intervención han resultado ser fructíferos tanto por las estructuras documentadas como por el material recuperado.

6. Análisis de las estructuras

Sondeo I

Al mismo nivel que se identificó la UEN 001 apareció junto a la entrada N del torreón SE a una cota de 0’70m un muro de ladrillos (E001) dispuestos de forma regular al que hemos denominado E001. Este muro presenta un grosor de 0’50m y una longitud de 2’20 a lo largo de la cara E del torreón. La altura máxima documentada es de 0’80m y la mínima de 0’55m localizada al inicio del muro junto a la entrada.

En la cara opuesta del torreón, es decir la cara O, encontramos a una cota de 0’54m otro muro (E002) realizado en tapial de cal y canto, con la peculiaridad de presentar numerosos mampuestos en la tongada más superficial. Conserva tres mechinales de 12 x 6 cm. cada uno. Presenta unas dimensiones de de 2’20m de longitud por 0’54m de altura y 0’70m de grosor. Al igual que el muro de ladrillos tiene una orientación SE-NO.

Adosadas a ambos muros encontramos las jambas de una puerta a una cota de 0’44m. La jamba situada en la cara E (E003) del torreón presenta una altura máxima de 0’65m y una mínima de 0’28m, un grosor de 0’50m. La longitud que se ha podido medir es de 1’47m aunque desconocemos la longitud real al no poder avanzar en esta zona del sondeo por motivos de seguridad. La jamba de la cara O (E004) conserva una altura máxima de 0’90m y una mínima de 0’87m, un grosor máximo de 0’70m y uno mínimo de 0’30m. La longitud máxima que hemos podido medir es de 1’40m teniendo en cuenta lo que hemos apuntado para la otra jamba descrita. Ambas estructuras son de piedra arenisca con numerosos ladrillos adosados de forma irregular.

Sondeo II

Hemos documentado la zarpa del torreón junto con dos atarjeas emplazadas en el centro y en la esquina NO del sondeo. La que ha aparecido en el centro (E 001) es más moderna y la localizada en la esquina NO (E 002) la hemos datado como medieval por el tipo de fábrica. La E 001 la hemos localizado a poca distancia de la superficie, a una cota de -0’30m. No se ha podido tomar las dimensiones de esta estructura al permanecer oculta bajo el suelo de tierra apisonada y cal que le sirve de cubierta. Encontramos al inicio de esta canalización varias lajas de piedra. Tiene una orientación NE-SO.

La E 002 está a una cota de –0’66m. La longitud máxima que conserva es de 1’30m y una anchura de 0’40m. La fábrica es de ladrillos y tejas, conserva tres ladrillos dispuestos en horizontal y cinco tejas, algunas de ellas fragmentadas, dispuestas en línea y hacia arriba sobre los ladrillos para facilitar la fluidez del agua. La orientación que presenta es E-O.

La zarpa de la torre o E003 aparece a una cota de –0’37m y está orientada SO-NE. Tiene unas dimensiones de 3’60m de largo por 0’60m de ancho. Es necesario advertir que la zarpa se extiende por el sondeo VII llegando por tanto a tener una longitud de 5’60m.

Sondeo III

Justo en el perfil E del sondeo encontramos en superficie parte de un muro de tapial de cal y canto que conserva 0’70m de longitud, 0’70m de ancho y aproximadamente un metro de altura. Se observa que la fábrica original ha sufrido importantes alteraciones por restauraciones modernas. Bajo el muro a 0’20m hacia el E, encontramos un tramo de muralla de tapial con dirección SE-NO que ocupa la totalidad del sondeo (2’50m)

Sondeo IV

No se han encontrado estructuras salvo el estrato de tierra y cal apisonada que se ha identificado como nivel de uso (E001).

Sondeo V

Este sector es el que presenta mayor potencia arqueológica desde el punto de vista de estructuras. Hemos documentado varios muros, un suelo de ladrillos, una canalización o desagüe y un hogar.

El primer muro (E 001) apareció junto al perfil O del sondeo a una cota de -0’73m. Presenta una orientación SE-NO. La longitud máxima que se conserva es de 2’74m, un grosor máximo de 0’43m y 0’36m mínimo, y una altura máxima de 0’20m y 0’02m mínima. Presenta una fábrica de ladrillo con algunos mampuestos de tamaño mediano y varios fragmentos de teja, con una cimentación de mortero de tierra y cal grasa. Su estado de conservación es malo ya que se encuentra casi arrasado.

Junto al muro se desarrolla un suelo de ladrillos irregulares (E003) a una cota de -0’83m. El suelo se encuentra dividido por un desagüe (E004). El sector de suelo localizado junto a la E001 tiene unas dimensiones de 2’90m de longitud y un ancho máximo de 0’90m.

Hay que advertir que este suelo continúa en el sondeo VI por lo que su longitud alcanza los 4’30m. Presenta una orientación SE-NO al igual que los muros.
Justo al lado de la canalización se extiende el resto del suelo a la misma cota que el anterior pero de menores dimensiones, pues su ancho máximo es de 0’40m y la longitud conservada es de 2’70m sin presentar continuidad en el sondeo VI.

El desagüe (E004) se extiende casi por la totalidad del sondeo, con orientación SE-NO, sin continuar en el sondeo VI localizado al N del sondeo V. Está a una cota de –0’82m y mide 3m de largo por 0’18m de ancho. Carecía de cubierta, probablemente desaparecida con posterioridad, y su interior se encontraba colmatado por un relleno (UEN 005) con una potencia media de 0’10m. En la zona de salida de la vivienda el desagüe se encuentra cubierto por una laja de piedra y un suelo de ladrillos que encontramos a -0’67m y que presenta una potencia de más de 0’10m.

El muro que cierra la estancia por el E (E002) se adosa al suelo de ladrillos que queda al E del desagüe. Tiene una orientación SE-NO. Apareció a una cota de –0’70m. Tiene una longitud de 1’38m, una grosor máximo de 0’29m y un mínimo de 0’13m y conserva una altura máxima de 0’20m. Presenta una fábrica de ladrillos (28x14x4 cm.), dispuestos todos a tizón excepto cuatro en horizontal. El muro asienta sobre un cimiento de mortero de tierra con ripios de 0’15m de potencia.

Por último, junto al muro E002 se encuentra el hogar (E005). Presenta una fábrica de ladrillos unidos con mortero de cal y teja con la superficie exterior quemada.

Sondeo VI

En este sector se localiza la E001 que conforma un suelo de ladrillos que forma parte del suelo de ladrillos del sondeo V. Mide 1’40 x 0’90 m aproximadamente, prolongándose en sólo una hilada de ladrillos hacia el sondeo VIII situado al O del sondeo VI. El material cerámico permite encuadrar esta fase de ocupación en época nazarí.

La E002 corresponde a un suelo de cal y tierra apisonadas que se extiende por el resto del sondeo y que es propio de un espacio de habitación o nivel de uso.

Sondeo VII

Junto al perfil N del sondeo apareció a una cota de –0’66m la continuación del suelo de ladrillos documentado en el sondeo V situado justo al N del sondeo en el que nos encontramos. Hemos denominado a este suelo E001. Presenta una fábrica de ladrillos de tonalidad rojiza y anaranjada de tamaño irregular y que parecen constituir la entrada a la vivienda o taller al encontrarse a una cota más elevada que el suelo del sondeo V y presentar unos ladrillos dispuestos de forma escalonada. Está orientado NE-SO.

Adosado a este suelo encontramos un muro (E002) perimetral realizado en tapial hormigonado con una orientación NE-SO. Se han podido tomar en parte las dimensiones del muro E002 al encontrarse a una cota muy inferior a la que ha sido concluida la excavación. Observamos una longitud máxima de 2’60m y un grosor máximo de 0’38m y un mínimo de 0’24m. El muro está arrasado apreciándose en superficie dos mechinales cuyas dimensiones son de 0’38m de longitud por 0’10m de ancho. Está uno a 0’60m del otro.

Sobre el muro y extendiéndose por la franja central del sondeo se extiende un suelo (E003) de tierra y cal apisonada, muy rico en cal y con restos de ladrillos exfoliados. Lo encontramos a una cota media de –0’51m pues se localiza muy deteriorado por procesos deposicionales posteriores.

En este sondeo aparece parte de la zarpa del torreón que documentamos en el sondeo II y que se ha descrito con anterioridad.

Sondeo VIII

En este último sondeo encontramos parte de un suelo y un muro ambos de ladrillos que proceden del sondeo V situado al E. El suelo corresponde a la E001, y aparece a una cota de –0`72m. Se extiende a lo largo del perfil norte del sondeo con una orientación NE-SO. Mide aproximadamente 2m de longitud por 0’80m de ancho en la zona más amplia situada el perfil E.

Paralelo a la E001 discurre el muro (E002) localizado a una cota de –0’59m. Sus dimensiones son de 1’65m de largo por 0’30m de ancho.

Presenta como máximo tres tongadas de ladrillo a la cota anteriormente dada y una sola tongada a –0’90m. El muro se asienta sobre una cimentación de escasa potencia de mortero de tierra con cal y pequeños ripios. La cimentación de este muro se encuentra a la misma cota que la cimentación del muro del Sondeo V situado en perpendicular con éste. Presenta la misma orientación que la E001.

Justo al S del muro se descubrió una fosa (E003) a una cota de –0’97 en el centro del sondeo. Presenta una orientación NO-SE y unas dimensiones de 3m de largo por 1’30 m de ancho máximo y 0’70m de profundidad. La fosa o balsa se encontraba colmatada por un relleno (UEN 004) que fue retirado. La cota a la que encontramos el estrato natural fue de –1’62m.

La fosa presentaba en la esquina NE dos pilares de ladrillo que se apoyan sobre una cimentación de pequeño espesor de mortero de cal que se asienta sobre una capa de limos de tonalidad rojiza (UEN 005). Ambos pilares los encontramos entre las cotas

–1´20/-1’62m. El pilar de la cara E (E004) presenta una altura máxima de 0’45m y una mínima de 0’24m, y una anchura de 0’70m. Presenta en su altura máxima 7 hiladas de ladrillos (28x12x3cm) de tonalidad rojiza. El pilar (E005) situado al norte y que se encuentra haciendo esquina junto al muro anteriormente descrito, tiene unas dimensiones de 0’60m de altura máxima por 0’70m de longitud máxima.

Ambos pilares ofrecen sólo una cara quedando el resto soterrados bajo la UEN 006.

7. Un primer análisis de los materiales cerámicos

La cerámica que hemos documentado en la alcazaba accitana es numerosa pero desgraciadamente nos encontramos con piezas muy fragmentadas y en posición secundaria al formar parte de distintos tipos de rellenos. Por este motivo han aparecido restos cerámicos que abarcan una amplia cronología desde contemporánea a islámica.

En este avance del estudio de la cerámica de la alcazaba de Guadix, se han dibujado y descrito un conjunto de materiales islámicos (s. XIII-XV).

La cerámica de cocina hallada corresponde a marmitas de cuello troncocónico y labio ligeramente engrosado al exterior. Las cazuelas presentan el borde en ala. Ambas piezas aparecen vidriadas al interior en tonalidades meladas.

Entre la cerámica de mesa los ataifores son las piezas mas abundantes. Son ataifores vidriados en verde al interior y al exterior pueden estar vidriados en melado o carecer de él. Presenta normalmente pie circular alto. El borde puede ser ligeramente engrosado al exterior o recto. Algunos ejemplares tienen perfil quebrado. Han aparecido fragmentos de jarritas pero pocos, los más importantes se encuentran dibujados en este informe. Son piezas de pastas claras amarillentas decoradas algunas pintadas con trazos de manganeso y otras esgrafiadas también sobre manganeso. La serie redoma está representada por un ejemplar del que se conserva solo el cuello y el arranque del cuerpo y que recogemos dibujado. Está vidriado al exterior en verde oliva.

La vajilla de almacenamiento no es muy representativa al estar muy fragmentada, se conservan especialmente las bases. Hablamos de piezas de pastas rojizas y groseras.

De la vajilla de iluminación se han encontrado algunos candiles de pie alto vidriados en verde y de los que solo se conservan los fustes y el arranque de la peana.

Las piezas destinadas a contener fuego, anafes, están representadas por numerosos bordes que difieren en el tipo de grosor ya que son todos bordes triangulares engrosados al interior. Las pastas son rojizas y groseras.

Las piezas de uso múltiple se caracterizan a su vez por ser escasas. Tenemos alcadafes de bordes redondeados y engrosados al exterior. No están vidriados. Presentan pastas gruesas de tonalidad rojiza.

Finalmente, entre la vajilla de uso complementario tenemos tapaderas de dos tipos: tapaderas pequeñas de labio redondeado, borde en ala, cuerpo discoidal con asidero central y base plana; y tapaderas grandes planas con asidero central destinadas a cubrir grandes recipientes como tinajas. Las pequeñas tienen pastas de tonalidad rojiza y las grandes anaranjada.

8. Primeras conclusiones

- Las estructuras descubiertas pertenecen a época islámica. Los niveles pertenecientes al ámbito de vivienda se han datado en época almohade-nazarí por el tipo de fábrica, por el material constructivo utilizado, por la cota a la que aparecen así como el material cerámico que aparece asociado al conjunto estructural. Las jambas de la puerta localizada en el interior del torreón SE (sondeo I) creemos que posiblemente pertenezcan al siglo XI (A. Malpica).

- No se ha documentado cerámica anterior a época islámica.

-Las estructuras localizadas en los sondeos V, VI, VII y VIII, conforman un espacio de vivienda o de taller. Desgraciadamente se encuentran en un estado precario de conservación no permitiendo una interpretación concreta de su funcionalidad.

-Los materiales procedentes de la fábrica de estas estructuras (ladrillos) fueron reaprovechados de ahí que encontremos sólo las hiladas correspondientes al alzado de los muros. La conquista cristiana de la ciudad y la toma de la alcazaba a partir de 1489 daría lugar a la ocupación de las viviendas y demás recintos que la componen por los nuevos moradores. Esto explicaría que hayamos documentado material cerámico cristiano de primera época (s. XVI). En una primera etapa los cristianos darían el mismo uso a los edificios musulmanes posiblemente haciendo reformas en su estructura. Y una segunda fase, la construcción de nuevos edificios provocaría el reaprovechamiento de materiales de los edificios antiguos.

-La lectura de los restos arqueológicos hallados resulta problemática dado el grado de destrucción y escasa ligazón entre las estructuras descubiertas. Esta situación es consecuencia de los numerosos trabajos de aterrazamiento y aprovechamiento de materiales a lo largo del tiempo.

La continuación de los trabajos irá ofreciendo una visión más amplia y ayudará a comprender esta zona excavada pues hasta ahora podemos tener sólo una visión sesgada de lo que pudo ser parte de la ciudadela que integraba entre sus muros la alcazaba de Guadix.

9. NOTAS

“Historia de Granada” de Miguel Lafuente Alcántara (Estudio Preliminar) (Granada, 1992).

2 Ibn al-Jatib: “Al-Ihata fi ajbar Garnata”. Edic. Inan. El Cairo, t. IV, p.270

3 Ibn Hayyan: “Al-Muqtabas III”, traduc. J. E. GURAIEB, “Cuadernos de Historia de España”, XXI-XII (1954), p. 341

4 Mª Carmen JIMÉNEZ MATA: “La Granada Islámica. Contribución a su estudio geográfico-político-administrativo a través de la toponimia”. Granada, 1990. p. 277

5 Carlos ASENJO SEDANO: “Guadix, la ciudad musulmana en el siglo XV y su transformación en la ciudad cristiana del siglo XVI”. Granada, 1983.

6 Maryelle BERTRAND: “Trogloditismo artificial y estructuras medievales de poblamiento de la Hoya de Guadix. Estudios comparativos con otras zonas de Andalucía Oriental”. “Anuario Arqueológico de Andalucía”. Sevilla, 1987. vol. II, pp. 200-206.

7 Ibn Hayyan: “Crónica del califa Abdarrahman III an Nasir entre los años 912 y 942 (al-Muqtabis V)”. Traduc. Mª Jesús VIGUERA y Federico CORRIENTE. Zaragoza, 1981, p. 61 de la traducción.

8 Carlos ASENJO SEDANO: “Guadix, la ciudad musulmana en el siglo XV…, pp. 89-90.

9 Carlos ASENJO SEDANO: “Guadix, la ciudad musulmana en el siglo XV…, pp.90-92

10 Jerónimo MÜNZER: “Relación del viaje”, en L. GARCÍA MERCANDAL: “Viajes de extranjeros por España y Portugal”. Madrid, 1952, p. 351.

11 Antonio MALPICA CUELLO: “Poblamiento y Castillos en Granada”. Barcelona, 1996.

12 Antonio MALPICA CUELLO: “Los castillos en Al-Andalus y la organización del territorio”. Cáceres, 2003.

13 Carta Arqueológica de Guadix.

14 M. RAYA DE CÁRDENAS: “Excavaciones arqueológicas en la Alcazaba de Guadix (Granada)”. A.A.A. 1991, pp. 134-138. C. PÉREZ TORRES: “Inventario de yacimientos arqueológicos de la provincia de Granada”, 1989.

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Comentarios

1 Ni puede atribuirse la fundación de Acci a Basti, ni los fenicios pisaron estas tierras
Comentario realizado por visitante. 16/3/06 4:59h
2 Respuesta al comentario.
La costa no está tan lejos de Acci, y con toda seguridad hubo contactos culturares entre los habitantes de Acci y los fenicios.
Comentario realizado por visitante. 29/3/06 8:36h
3 El que haya contactos culturales no significa que los fenicios controlasen el interior, ya que está demostrado que los contactos son de carácter comercial y no necesariamente poblacional al extremo de grupos fenicios viviendo en el interior. Se dbería valorar más el indigenismo ya que parece que volvemos al colonialismo europeocentrista
Comentario realizado por visitante. 3/4/06 13:35h
4 Considero que la maravillosa civilización fenicia dejó legados más importantes que no se han citado en este artículo.
Comentario realizado por Verónica Sáenz. 11/8/06 12:50h
5 No se exactamente a que legados te refieres, pues que yo sepa en Guadix no se conocen demasiados datos acerca de los fenicios.
Comentario realizado por Visitante. 6/9/06 13:37h
6 No conozco el caso de Guadix, pero el asunto de la vinculación de poblaciones indígenas con alguna de las distintas formulaciones de los asentamientos fenicios o cartagineses en el interior es complejo y creo que de cierta riqueza que, desgraciadamente, no ha sido estudiado en Granada.
Una de esas formas de asentamiento parece girar en torno a las referencias de la inicial fundación de la ciudad de Granada, la garnata al yahud. Incluso el nombre de Garnata que, como ya sabemos, no es árabe, tiene reminiscencias púnicas o libio-fenicias.
Aún hoy el amasig sigue considerándose una herencia libio-fenicia.
Comentario realizado por Juan. 31/10/07 9:54h
7 Existen bastantes datos en torno a poblamientos judíos que se asientan en fundaciones púnicas y bastantes más que se sitúan en el interior.
Me parece que hay suficientes zonas oscuras como para darle algunas vueltas este asunto.
Comentario realizado por Juan. 31/10/07 9:56h

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